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Cultura

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P ara casi todo ya ha pasado medio siglo. Casi todo ha cumplido 50 años: el Capitán Trueno y todos aquellos a los que hace mucho tiempo daba la bienvenida el cantautor Sisa en una mítica canción de viejo repertorio. Pero ha habido un cincuentenario que ha pasado desapercibido, nadie ha osado celebrarlo de manera pública y notoria pese a tratarse del aniversario de una profesión dedicada a lo público y notorio. Los 'paparazzi' han entrado en la cincuentena. 'Paparazzo' en nuestros días es pues un término cincuentón que tiñe canas. En origen, 'paparazzo' fue descrito como «Un insecto zumbante que te pica y te clava su dardo, se pega a la piel y la irrita como un mosquito». Esto lo dijo su 'creador'. Fue con estas palabras de entomólogo como Federico Fellini describía a los fotógrafos que burbujeaban al vuelo de las faldas de Anita Ekberg.
La ronda vampírica de objetivos y de flashes tras una estrella en una noche romana le inspiró a Fellini 'La Dolce Vita' y una palabra 'paparazzo' que quedó para la posteridad. Es una noble ascendencia léxica. Representa un honor que haya sido el inolvidable Marcelo Mastroniani quien la pronunciara por primera vez, un privilegio fue que la estrenara su voz y se hiciera después palabra común y universal hasta hoy cuando ni Federico ni Marcelo han podido asistir al cumpleaños de los 'paparazzi' que han persistido por cinco décadas en gigantesco crecimiento. Una foto de Fellini muerto fue quizás un toque más de difuntos para una manera de ejercer como 'paparazzo'. De la imagen de Grace Kelly, todo esplendor y brillo, a las fotos de Nicole Kidman saliendo del retrete va una trecho considerable.
Desde aquel 'paparazzo' que fotografió el cuerpo del actor Rock Hudson en un furgón mortuorio, los adelantos han sido bárbaros en lo que concierne al oficio que está siendo suplantado por mosquitos accidentales, amateurs digamos, pues la telefonía portátil abre las puertas a cualquiera que se tropiece a un famoso en algún lugar y en cualquier esquina siempre que el célebre sea pillado in fraganti en alguna pifia.
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