La ingeniería Idom, responsable del diseño de la ampliación de Cruces, no tuvo en cuenta que el trazado del metro pasaba justo por debajo del hospital cuando elaboró el proyecto constructivo. Así se lo reconoció el lunes a Osakidetza, según desveló ayer a El CORREO su director económico, Iñaki Unzaga. En la misma reunión, el Servicio Vasco de Salud y el Consorcio de Transportes sentaron las bases para despejar este mismo mes el futuro de los trabajos, que permanecen paralizados desde que, el 22 de junio a las 17.30 horas, una perforadora de la obra taladrara los límites de seguridad del suburbano hasta introducir 1,8 metros la barrena dentro de la caverna y destrozar el enganche a la catenaria de uno de los trenes, que quedó inutilizado. El incidente paralizó el servicio durante dos horas y media, dejando 'tirados' a miles de usuarios.
«La ingeniería desconocía que el trazado del ferrocarril metropolitano pasaba por debajo de donde habían planificado levantar el futuro pabellón de servicios generales», subrayó Unzaga. Según añadió, lo sucedido con la perforadora no respondió a una mala ejecución de la obra, «que se ajustó en todo momento a los documentos existentes. Simplemente, se pensaba que debajo sólo había tierra, nada más».
En un intento de descargar de responsabilidad a la propia firma, el alto cargo de Osakidetza puntualizó que el proyecto fue aprobado por el Ayuntamiento de Barakaldo sin «ninguna pega», ni éste advirtió de la existencia del trazado subterráneo. «Y los responsables municipales aprobaron el documento y todas las licencias correspondientes», puntualizó.
Los propios responsables de Idom ya habían reconocido el día después del suceso que, «según la información que teníamos en ese momento, no había ninguna afección al metro». Y el propio director de Urbanismo de la institución local, Pedro Jáuregi, asumió entonces que en el Plan General de Ordenación Urbana de Barakaldo no aparece el trazado del metropolitano, «porque no lo imponía la Diputación». Además, criticaba que no hubiese en su departamento una copia del proyecto de fin de obra del metro «porque nunca nos la han remitido».
Mediciones del túnel
El desaguisado que ha provocado la paralización de las obras, en cualquier caso, tiene visos de pronta solución. Este mismo mes. «La ingeniería nos va a realizar unas mediciones exactas de los túneles que pasan por debajo del hospital para conocer al detalle sus coordenadas», adelantó Unzaga. Este informe, una recreación en tres dimensiones, «determinará qué alternativa de las que ya ha preparado Idom se debe adoptar para reanudar los trabajos».
La paralización de las obras, por lo tanto, se solucionará en julio, aunque su reanudación podría llevar algo más de tiempo. «Depende de las modificaciones del proyecto que haya que hacer». En cualquier caso, todo este proceso se desarrollará bajo la permanente supervisión del Consorcio de Transportes, «que deberá dar su aprobación a la solución definitiva».