Rubén Royo será una de las caras nuevas en la pretemporada albiazul. Debutó hace dos años con el primer equipo y, tras su cesión en el Écija, afronta un examen para hacerse un hueco. Es sincero y admite que no le agrada la situación. Es sub'23, ha jugado en Segunda B, no tiene una ficha alta y es de la casa. A su juicio, son argumentos suficientes para entrar en los planes del nuevo Alavés. «Pero que no se entienda como un reproche», apunta rápidamente. Sencillamente, es que ya se había ilusionado con vestir la camiseta albiazul.
-Va a hacer la pretemporada con el primer equipo.
-Sí, la voy a hacer para que me vean, a ver si logro convencerles. Hablé con Cidoncha la semana pasada y me trasladó que, aunque tenían informes, no me conocían y tenían que verme.
-¿No coincidió con Cidoncha en los duelos Linares-Écija?
-Pues sí, en la última jornada de Liga, además,
-No le llamó mucho la atención entonces...
-(Ríe) Pues jugué de delantero y él de central. La verdad es que estaba todo decidido y fue un partido de esos de paseo en los que no se pueden ver muchas cosas.
-Ahora toca apretar los dientes en verano.
-Sí, claro, porque no tengo nada asegurado y tengo que hacer una pretemporada buena para que se fijen. Ellos no me conocen, pero gente de la casa sí. A ver si nos sirve como pequeña ventaja. Al ser sub'23 es mejor todavía.
-¿Ilusionado, esperanzado...?
-Ilusionado sí, porque tengo ganas de quedarme allí y jugar en el Alavés, pero no estoy muy a gusto con eso de la prueba de pretemporada. Una vez que sales cedido piensas que vuelves para quedarte. Para eso te ceden, para probarte fuera, para coger la experiencia que te falta y volver al primer equipo.
-¿Dolido entonces?
-No, no quiero que se malinterprete y se entienda como un reproche. Simplemente, esperas más confianza por parte de los técnicos, pero está claro que el puesto te lo tienes que ganar. No hay nada que recriminar a nadie porque, en realidad, no nos han visto jugar. Es lo que hay.
-¿Cree que en el Alavés no hay demasiadas opciones para los canteranos?
-No, se ha visto con Igor y con Óscar -De Marcos-, que están en el primer equipo. Y hemos debutado otros como Reguero y yo.
-Pero no le convence lo del examen veraniego...
-(Ríe) No es eso. A ver, es sólo que cuando sales fuera, siendo sub'23, con un sueldo menor que los que vengan de otros equipos y habiendo jugado ya en Segunda B... Pues te ilusionas con tener un puesto fijo. Pero ya digo que, en la categoría que sea, hay que ganárselo.
«Me amoldé bien»
-En Segunda B se ve con más opciones.
-Eso está claro. En Segunda es más complicado jugar y en Segunda B ya he jugado.
-¿Qué tal en Écija? ¿Fue productiva la cesión?
-Sí. No he jugado todo lo que me gustaría, pero he estado a gusto, he conocido la categoría, que es un salto, y me he amoldado bien.
-¿Y cómo es la categoría?
-El Grupo IV es muy diferente al nuestro. Hay mucha competitividad y un gran nivel. En toda la categoría en sí. Ya se ha visto que es complicado subir. El 'play off' es muy difícil.
-¿Cómo vivió el descenso desde la distancia?
-Mal, como todos los alavesistas. Aunque estés fuera, es tu equipo. Mirando todos los fines de semana los resultados. Me dolió mucho porque mi ilusión era jugar con el Alavés en Segunda.