Locuaz y animado en su presentación como nuevo técnico albiazul, Javier Pereira, demostró ayer tener una idea fiel de su nuevo destino y sus exigencias. A su juicio, el Alavés arrancará el campeonato de Segunda B como «favorito. Con cinco euros o cien millones de presupuesto, el equipo tiene esa responsabilidad». Pereira apuntó en este sentido que «el nombre y el escudo están ahí. He notado en mis carnes que este club es muy grande», precisó.
Pereira (13-5-1966, Badajoz) reconoció ser «perfectamente consciente» de la situación económica y deportiva del Alavés tras el descenso de categoría y aseguró que el nuevo proyecto debe aunar «coherencia, trabajo y, sobre todo, convencimiento» para cerrar en doce meses el paso por la Segunda División B.
El nuevo prepador albiazul, que llega tras ser ayudante de Juan Ignacio Martínez en Albacete y Salamanca, trasladó un esbozo de sus intenciones. «Mi trabajo principal es armar un equipo competitivo y que transmita ilusión», lanzó, tras asumir que «el único objetivo» de la temporada será «celebrar el ascenso en estas fechas dentro de un año».
«Compromiso y talento»
Además de asumir las responsabilidades inherentes a su cargo, Pereira también realizó sus peticiones para la confección de la nueva plantilla, que será «consensuada» con el secretario técnico, José María Cidoncha, y el club. «Queremos compromiso e implicación, pero si somos favoritos tenemos que ser un equipo que dé algo más, que lleve la iniciativa», matizó. Y, en ese sentido, confía en contratar «jugadores que aporten calidad, con talento». Pereira insistió en que el Alavés buscará para su plantilla elementos «que hayan destacado en otros equipos. Para subir no nos puede venir estrecho el zapato de la categoría y sí más bien amplio».
El técnico alavesista también resaltó que, al margen de las cualidades deportivas, los fichajes se realizarán «después de mirar el DNI por encima y por debajo, de conocer la profesionalidad de los futbolistas». Con diez de los trece jugadores con contrato en el ERE, Pereira no descartó que alguno de ellos pueda continuar, aunque dejó claras sus intenciones. «Para empezar de cero y renovar ilusiones prefiero una plantilla nueva».
El preparador pacense confía en que con todos los ingredientes que prepara el club para el nuevo proyecto «el aficionado venga con ilusión al campo y se vaya con una sonrisa». El entrenador insistió en la necesidad de «buscar un espíritu ambicioso y ganador» en el grupo y que «hasta en el peor día el aficionado se sienta satisfecho con el equipo».