Atlético Monzón, Sant Andreu y Cacereño. Clubes que en las tres últimas temporadas han privado al Haro de seguir soñando con el ascenso a Segunda B. Tres campañas en las que el conjunto jarrero ha encarado con similar objetivo, tratar de pasar rondas y ver si el ascenso era o no una posibilidad, una fase de ascenso de la que la directiva blanquinegra empieza a desligarse. No es para menos, ya que el Haro no ha tenido mucha fortuna en los desplazamientos, salvo la eliminatoria de hace tres años. El colmo ha sido lo acontecido en el reciente 'play off', con dos viajes largos y un gasto extra «inaceptable para seguir sobreviviendo», lamenta Luis Salazar.
De hecho, el presidente jarrero reconoce que la situación «económica del club es delicada. Con estos dos viajes, estamos tocados porque se ha incrementado el presupuesto en unos 20.000 euros con dos viajes que no nos aportan nada porque con la taquilla no cubres ni una ligera parte». El desánimo y la preocupación es evidente y eso que desde el inicio de la temporada el presupuesto se llegó a reducir a casi la mitad.
«No nos quedaba otra. Con estos gastos extraordinarios nuestro presupuesto ha estado en los 130.000 ó 140.000 euros. Un problema porque vamos a tener un déficit que arrastraremos a la próxima temporada». Y eso que esta campaña, el Haro ha viajado en coches particulares costeados por la directiva, en vez de en un autobús. En esta línea, Salazar invita a «los que mandan para que hagan un cambio de formato porque de lo contrario los clubes modestos tendrán poco que decir».
Al menos, le queda la sensación de que deportivamente «hemos sido competitivos. Lo demostramos ganando al Torrevieja y durante la primera parte frente al Cacereño». Es la manera de tratar de recobrar la ilusión por volver a realizar un nuevo proyecto: «Hay que tirar hacia delante. Vamos a preparar la Asamblea del club y mostraremos la situación económica para buscar una solución para la nueva campaña».
Porque eso parece evidente, «ya estamos pensando en el futuro, en intentar hacer un equipo competitivo para que se pueda meter entre los cuatro primeros, aunque sin volvernos locos». Es más, Salazar intentará aprovecharse de que «hay muchos clubes en nuestra situación para seguir abaratando los gastos». Lo que hay que saber es si Iñaki Santibáñez seguirá al frente del equipo.
El propio técnico admite que «hay que oxigenarse un poco» y desconectar unos días. Luego vendrá el análisis sobre las cosas que se han hecho bien o mal, lo positivo y lo negativo. Después «llegará el momento de hablar si hay que hacerlo o no», reconoce. Por el momento, prefiere quedarse con el comportamiento del bloque, que «en líneas generales se ha mostrado competitivo».
Por debajo de lo esperado
Aunque matiza este punto al añadir que «a título individual ha habido algunos jugadores importantes que no han estado a la altura de las circunstancias por unas cosas o por otras». Sin embargo, también trata de comprender que «el grado de excitación en el 'play off' es mayor, los nervios pueden pasar factura ya que los partidos ganan en importancia». De hecho, agradece el esfuerzo de sus pupilos realizado en las cuatro últimas semanas porque «con ilusión, motivación y trabajo han podido suplir el posible agotamiento físico de final de temporada».
Quizá, por todo ello, Santibáñez considera que «hemos conseguido los objetivos marcados». Por de pronto, ha sido el equipo menos goleado del grupo riojano, «lo cual quiere decir que el trabajo ha funcionado», y ha superado una ronda de la fase de ascenso, «se ha demostrado que el grupo riojano no es tan flojo como pueda parecer». Incluso señala que «a lo largo de la temporada hemos ido solucionando problemas, como el hecho de encontrar salidas cuando los rivales se nos encerraban en su campo».