Érase una vez una pareja de rockeros argentinos que llegó a Bilbao y se instaló. «Si algo nos atrajo de Bilbao es el rock que se respira aquí. El rock está en los bares, en las calles, en la gente... Y hay una escena de grupos que se va realimentando constantemente. Otras ciudades se pueden identificar con algún estilo de música en particular, pero Bilbao es claramente rock», elogia el guitarrista y cantante, Martín Guevara, en el Casco Viejo.
El rock es importante en sus vidas. «La música nos rodea las 24 horas del día. El grupo es nuestra familia y nuestro hogar. Pasamos muchísimas horas juntos en la carretera y en el local de ensayo y eso nos da confianza extra al subir a los escenarios». Siempre con actitud. «En Cápsula la actitud es pasárnoslo bien y que la gente se lleve algo especial de cada concierto. Intentamos que el estímulo le llegue al respetable desde todos los flancos posibles: cabeza, corazón, estómago y pies. Y que lo que disfrutamos en el escenario se contagie al público». Martín asegura que «nuestros conciertos parecen una fiesta donde todo puede suceder. Nos dejamos llevar por la adrenalina y eso se contagia. Asumimos el riesgo. La noche del 19 de junio en el Kafe Antzokia será muy especial, ya que estrenaremos el CD 'Rising Mountains'».
Cantidad de kilómetros
Cápsula antaño era un proyecto de tecno doméstico de corto alcance pero ha devenido trío de rock internacional. «Nos siguen encantando Suicide y el kraut rock, y las guitarras salvajes están desde los comienzos, pero en cada disco vamos sabiendo más exactamente las emociones que queremos transmitir. Nuestra evolución se basa en la cantidad de kilómetros de carretera y en lo que aprendemos del contacto con el público en cada actuación. Con el álbum anterior, 'Songs & Circuits', dimos cerca de cien conciertos en año y medio. En total llevamos cerca de 400».
Su nuevo CD lo saca la reputada cuadra catalana B-Core. «El contacto fue a la vieja usanza: el grupo toca en directo, se acerca el de la discográfica, dice que le ha molado el concierto, tomamos unas cervezas y firmamos contrato», recapitula Guevara. Y en abril vio la luz 'Rising Mountains', un proteínico, verosímil y resolutivo catálogo de rock con la mordiente del Iggy Pop juvenil, la abducción de Nueva York y escapadas varias de lo indie a lo psychobilly. Las letras las divide Martín en «netamente lisérgicas, o sea de visiones psicodélicas, de alarido punk primitivo, y de historieta de novela negra».
Y añade Martín: «Para este nuevo álbum decidimos que el orden de las canciones fuera igual que en un LP de vinilo: una cara A enérgica y guitarrera y una cara B donde ganan terreno las atmósferas y ambientes. Por ejemplo, 'Magnetic Brain', que abre la B, tiene ese punto kraut-rock espacial ligado a las cajas de ritmo de nuestra primera época. Es una especie de mantra que culmina en estallido tribal de timbales a lo Keith Moon. Es como llevar a los Who de vacaciones a Alemania a que destrocen algunos sintetizadores contra los amplis».
El disco lo produjo en Nueva York Ivan Julian, en cuyo bagaje como músico caben Richard Hell & The Voidoids, The Outsets y Lovelies. El yanqui hizo miguitas con los hispanoargentinos y «surgió la idea de grabar sus canciones inéditas. Nosotros nos hacíamos cargo de guitarra, bajo y batería, e Ivan de guitarra y voz. El disco lo editará Bloody Hotsak el 15 de junio. Saldrá como Ivan Julian & Cápsula y se titula 'The Naked Flame'. Haremos una gira de presentación en junio y julio por España y Francia. En Euskadi estaremos en los festivales gratuitos de Andoain (20 de junio) y Aritzatxu de Bermeo (18 de julio)».