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Sociedad

PABLO GAY. PORTAVOZ DE LA PLATAFORMA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA

Se felicita por el auto judicial e insiste en el «derecho de los padres» a elegir el idioma en el que estudien sus hijos
05.06.09 -

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«La escuela se había convertido en un laboratorio para euskaldunizar niños»
Pablo Gay, en Vitoria. / E. ARGOTE
La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística se ha convertido en el guardián del derecho de los padres a decidir en qué idioma estudian sus hijos. Este colectivo de familias, que surgió por la supresión del modelo A en algunos colegios, presentó los recursos ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra los decretos de la anterior consejería de EA que fijaban el euskera como lengua principal en la escuela. Ayer logró una victoria. Su portavoz, Pablo Gay Pobes, cree que es el primer paso para «normalizar» un sistema educativo vasco que en los últimos años «sólo buscaba la euskaldunización».
-¿Qué supone la decisión del Tribunal Superior de Justicia?
-Es una victoria, pero agridulce. Se ha reconocido que no se puede primar el euskera sobre el castellano en la escuela. Pero ha desestimado establecer medidas cautelares para nuestra otra reclamación, la de que el objetivo de la educación vasca no debe ser el bilingüismo.
-¿Qué efectos prácticos debe tener la sentencia?
-Los colegios ya no pueden ampararse en la existencia de unos decretos para cambiar sus programas y eliminar los modelos en castellano. También los padres tienen que darse cuenta de que es 'ahora o nunca', ser valientes y moverse, porque saben que nos ampara la ley.
-¿Cómo?
-Reclamar en los centros de enseñanza el modelo elegido para sus hijos de los tres en vigor. La plataforma ha puesto en marcha ya una iniciativa con ese fin. Hemos repartido unos folletos que los padres deben sellar en los colegios para hacer oficial su petición. Hay muchas familias que participan ya en este movimiento. La idea es recoger los formularios y presentar una denuncia ante los tribunales ordinarios y en la Inspección Educativa.
-El respaldo que ha dado el nuevo Gobierno vasco a su denuncia ha sido determinante.
-El papel del Gobierno vasco con su informe favorable ha tenido mucho que ver. Vemos un cambio positivo con el nuevo departamento. Además, es la primera vez que nos sentimos respaldados por el Ejecutivo en nuestra reclamación: en el derecho de los padres a elegir el idioma en el que deben estudiar nuestros hijos, que está reconocido por las leyes y la Constitución.
-¿A qué aspiran?
-Tenemos la esperanza de que se normalice la enseñanza en Euskadi. Para los anteriores gobiernos era una obra de ingeniería social diseñada en los despachos por políticos con un único fin: hacer una sociedad euskaldún. El objetivo era la euskaldunización, no la educación de los niños. Habían convertido a los escolares en cobayas de laboratorio con los que experimentar.
-¿Cuándo saltó la chispa que les llevó a agruparse, a recurrir a los tribunales?
-El decreto de currículum es la gota que colma el vaso. Es un nivel de asfixia social que no se puede resistir. Fijó el euskera como lengua principal y marcó unos objetivos lingüísticos a alcanzar por los alumnos. Eso creó una situación de inseguridad jurídica. Muchos centros de enseñanza eliminaron el modelo A amparándose en ese decreto.
-Las leyes fijan el objetivo de lograr la capacitación en los dos idiomas.
-La ley dice que hay que garantizar el derecho a estudiar en los dos idiomas, no la obligación. La educación va más allá del bilingüismo. El objetivo de la enseñanza es que nuestros hijos se desarrollen como personas, que adquieran conocimientos y capacidades. El bilingüismo está bien, pero no se puede supeditar todo el sistema a ese fin. Son los padres los que deben a intervenir en la educación de sus hijos. Está en la Declaración de Derechos Humanos y en el Código Civil.
Trilingüismo
-¿Comparten con la consejera Celaá el proyecto del trilingüismo?
-El problema radica en si con ese modelo se respeta o no la libertad de elección de los padres. El trilingüismo está bien como objetivo, pero con respeto al derecho de las familia a elegir el idioma.
-¿Qué modelo defienden?
-Por nuestra parte creemos que el mejor sistema que garantiza la libertad de elección es el sistema de modelos actual. Respeta la Constitución, el Estatuto y las leyes de ámbito comunitario.
-Pero el modelo A ha fracasado, no euskalduniza.
-Han repetido tantas veces que el modelo A ha fracasado que nos lo estamos creyendo, pero es una gran mentira. Fracasa si quieren que fracase. Hay que potenciar el sistema actual. No se puede entender que un niño estudie euskera casi a diario desde los 3 a los 16 años y no aprenda el idioma. Si eso es verdad, lo que hay que revisar es la metodología.
-La anterior consejería decía que no había demanda de castellano.
-Otra mentira. Si no ofertas, no hay demanda. Los centros de enseñanza sólo recibían dinero para planes en euskera. Los padres iban a los colegios a matricular a sus hijos en castellano y les decían que no había niños suficientes para abrir un aula, que nadie lo pedía ya, que su hijo iba a acabar en un colegio con alumnos de necesidades especiales e inmigrantes... Se han valido de eso.
-¿A dónde van a llegar?
-Queremos llegar al Tribunal Constitucional porque tenemos razones de peso. Yo lo hago por mis hijos. A mí no me gusta estar en contra del poder establecido y del ambiente social. No es fácil. Al final, te conviertes en un repudiado social. Pero tengo un deber moral y legal y voy a pelearlo hasta el final.
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