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cal mccrystal | PAYASO

El jefe cómico del último espectáculo del Cirque du Soleil está seguro de que la persona más graciosa del mundo «es un vasco, homosexual y judío»

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«Me pagan por ser un inmaduro»
La sola presencia de Cal McCrystal suele inspirar ganas de reír. / IGNACIO PÉREZ
Siempre fue un poco bufón y no tiene inconveniente en admitirlo en público. La necesidad de hacer reír a la gente es su tarjeta de identidad, una especie de componente inseparable. Cal McCrystal (Dublín, 1959) ha aprovechado su tirón para convertirse en uno de los los gurús de la comedia mundial, hasta el punto de que el prestigioso Cirque du Soleil recurrió a él para dirigir a los clowns de dos espectáculos. Entre ellos, el último -'Varekai'-.
-¿Qué tal por Bilbao?
-Muy bien. He estado trabajando con la compañía Coloniales y Salazones en un nuevo proyecto. Tengo una estrecha relación con Aitor Basauri -uno de sus componentes- porque en 2003 hice con él un espectáculo en el Cirque du Soleil que se llama 'Zumanity'.
-Dicen que tuvo problemas.
-Era un espectáculo con mucho riesgo para una compañía que tiene una estética muy concreta y todo el mundo reconoce, pero sus responsables querían reinventarse. Guy de Liberté -jefe ejecutivo del circo - buscaba algo completamente salvaje y diferente: un espectáculo erótico. Muchos se quedaron en estado de shock cuando oyeron la idea y luego fue muy difícil ponerla en práctica.
-Perdone, pero se le nota resentido.
-Yo estaba todo el rato empujando para que fuera más erótico, fuerte, irreverente... Y vieron que se podía poner en riesgo la marca, así que hubo que adaptar el show. En 'Varekai', los clowns tampoco llevan el maquillaje ni las ropas esas extrañas. Sus números son muy al viejo estilo; el cantante, el mago... Cuando estábamos creándolos dudaban de su éxito, pero les dije: 'Esperad a que los vea el público y que decida si son buenos o malos'. Ahora en todos los sitios rompen a aplaudir.
-Sólo actúan dos payasos, Steve y Mooky. ¿Cómo los seleccionó?
-Mooky es única. Yo la conocí en el momento en el que fui a trabajar para el espectáculo. Después de tres años ella lo dejó e hicimos algo nuevo juntos. Ahora ha vuelto. Steve era dentista en Australia y le fiché porque me dio un CD con su número humorístico. ¡Era brillante!
-¿Cómo calificaría lo que el público vasco contempló en 'Varekai'?
-El mejor show en gira que el Cirque du Soleil haya hecho nunca.
-Déme unas buenas razones.
-El director de creación, Andrew Watson, encontró los mejores números de todo el mundo en cuanto a espectacularidad se refiere. El que interpretan unos rusos está oficialmente considerado como el más peligroso de la historia del circo. 'Varekai' es maravilloso; tiene un ritmo mucho más rápido y trepidante que el resto de sus espectáculos.
-¡Ya es difícil!
-Encima hacen dos funciones al día. ¡No sé cómo pueden aguantarlo!
-Ha dedicado toda su vida al humor, bien como director, actor o guionista. ¿Nació para hacer reír a la gente?
-Je, je. Es extraño porque muchos directores empiezan con el humor y progresivamente se pasan a otros géneros. Sólo quiero hacer a la gente, es una cosa muy infantil. Siempre me han dicho que soy un inmaduro, y ahora me pagan por ello.
-¿Cómo se divierte más: escribiendo, dirigiendo o actuando?
-Escribir guiones es lo más duro de todo el proceso. No me gusta eso de sentarme delante del ordenador y darle a la tecla. Prefiero tener a todos los actores en la habitación para que todos contribuyan en la creación. Creo que tengo un talento para descubrir qué es ridículo en las personas y ayudarles a sacar esa ridiculez para que la gente se ría.
-Empezó en el mundillo como actor.
-Sí. Aprendí el oficio en una escuela de teatro, la Royal Scottish Academy. Cada vez que quería hacer algo serio, la gente se reía. Entonces me dijeron que lo mejor era que me dedicara a la comedia. Al principio luché en contra de eso, pero me di cuenta de que tenían razón.
-¿Aprendió solo?
-¡No, qué va! Un día fui a hacer un curso con Philippe Gauliere. Todo lo que me decían en la escuela de drama que era malo, con él era bueno. Es mi héroe. Ja, ja, ja.
«Todos somos niños»
-Mójese. ¿Quién es el mejor cómico de la historia?
-(Se lo piensa mucho). La comedia a lo largo de la historia ha cambiado mucho, pero al final todos estamos inspirados por gente como Lauren & Hardy -el Gordo y el Flaco-.
-¿Qué le parece el sentido del humor de los vascos?
-Estuvimos hablando bastante de esto el otro día. Durante los últimos años he pasado mucho tiempo en Bilbao y me gusta todo (el paisaje, la gente, la ciudad...), pero no sé aún cuál es el sentido del humor vasco.
-Ahora dígame cómo es el suyo.
-Sólo sé, y le doy las gracias al universo por ello, que mis espectáculos son fáciles de entender, estúpidos, y triunfan en todo el mundo.
-En Euskadi triunfa 'Vaya Semanita', un programa en la que nos reímos de nosotros mismos. ¿Es normal?
-Claro. Es algo parecido a lo mío; intento que la gente se ría de sí misma sin saberlo. Todos somos niños intentado ser adultos.
-¿No existen diferencias en el humor de un país a otro?
-Bueno, los chinos se ríen mucho con los gestos de las caras simplemente porque ellos no son capaces de hacerlos. Claro que hay diferencias entre países, pero en cierta manera intento no analizarlas.
-¿Y entre los humoristas?
-Sí hay muchas diferencias. A mí me encantan los españoles. El buen humor suele brotar donde la gente ha sufrido, como aquí. Seguro que la persona más graciosa del mundo es un vasco, homosexual y judío.
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