«Se puede comer jamón». La Organización Mundial de la Salud utilizó ayer tan clara y directa afirmación para romper de una vez por todas con los temores infundados sobre los supuestos peligros del consumo de productos porcinos. La carne de cerdo es comestible, sin ningún tipo de riesgo, curada, cocida, frita y a la plancha. Los consumidores no deben tener ni una sola duda, según se esforzaron ayer en trasmitir mil y un especialistas.
La gripe porcina, como todas las gripes conocidas, no se trasmite por comer lomo, chuletas, morcillas, panceta, ni patas de cerdo, sino mediante el contacto con las personas infectadas. El virus sólo se adquiere mediante contacto directo con los afectados y a través del aire. El mensaje, por lo tanto, de médicos, veterinarios, productores y mandatarios políticos fue ayer doble: «tranquilidad» y, si el colesterol se lo permite, disfrute del cerdo.
La intranquilidad la generó el miércoles el director del departamento de Seguridad Alimentaria de la OMS, Jorgen Shludent, al afirmar que la carne de ganado porcino «enfermo o hallado muerto» no debería procesarse o utilizarse para consumo humano bajo ninguna circunstancia. «¿Qué dice la Organización Mundial de la Salud, que no puede comerse cerdo?», comenzó a preguntarse la sociedad. «Unas declaraciones así en un momento tan crucial suponen una locura sin sentido», valoró para EL CORREO el presidente de los veterinarios de España, Juan José Badiola.
El experto recordó que hasta la fecha sólo se han visto infectados por el nuevo virus gripal animales de México y de una granja de Canadá. En España, como en el resto del mundo, con la salvedad de estas dos únicas excepciones, no hay cerdos contaminados.
El proceso de seguridad alimentaria que se sigue en nuestro país para la matanza garantiza plenamente el buen estado de la carne, según detalló el especialista. En primer lugar, «no se pueden llevar al matadero animales enfermos». Antes de ser sacrificados, un veterinario inspecciona cada ejemplar primero en vivo y luego en canal para cerciorarse que está sano. Si hubiera padecido la gripe, detalló Badiola, la enfermedad sería detectable a simple vista porque deja «rastos lesionales», como pulmones enrojecidos, daños en la tráquea, la laringe y los ganglios inflamados, rojos, húmedos.
En definitiva, dijo que «en España no hay cerdos enfermos, pero si los hubiera existen mecanismos eficaces para detectarlos y retirarlos de la cadena alimentaria». Además, el virus de la gripe muere con el proceso de curado y a más de 70 grados, es decir en cualquiera de las formas en que se prepare. Las palabras de Shludent merecieron ayer la desaprobación de la OMS, la agencia de la ONU para la Alimentación (FAO), la Unión Europea, más de una veintena de gobiernos, entre ellos el de España, el sector cárnico, los productores... Todos. «Se puede comer jamón y carne de cerdo», concluyó la directora de Salud Pública de la OMS, María Neira.
«Zanjada y desbloqueada»
Incluso Rusia anunció ayer que levantará en «unos días» el veto a la carne de porcino y sus derivados procedentes de las provincias españolas no afectadas por la gripe A/H1N1. Así lo anunció ayer en Moscú el director general de Recursos Agr ícolas y Ganaderos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Carlos Escribano, en visita al país. Según sus palabras, «la situación ha quedado zanjada y desbloqueada».
Escribano aclaró que «las partidas en tránsito hacia Rusia producidas antes del 2 de mayo llegarán al mercado ruso sin cortapisas». «Las elaboradas después de esa fecha y que hayan sido sometidas a tratamiento térmico también podrán atravesar la frontera rusa sin problemas». El levantamiento total del embargo tendrá lugar de momento sólo en las provincias donde no se haya registrado ningún caso. «En cuanto tengamos información detallada, las restricciones se levantarán automáticamente», dijo Alexéi Alexéyenko, portavoz del Servicio Federal de Veterinaria de Rusia.