Gaizka Garitano puso ayer nombre y apellido a la crítica situación del Alavés. «Tenemos que ganar o nos vamos a Segunda B». Lejos de apelar a la tranquilidad dialéctica que hasta el momento ha presidido el lento pero firme declive albiazul hacia una situación deportiva irreversible, el centrocampista vizcaíno dejó claro el escenario que se presenta para la visita del domingo a Tarragona. «Las oportunidades se van acabando y ésta es una de las últimas», subrayó.
El futbolista albiazul considera que con el Alavés «a seis puntos (cinco más el 'golaverage' particular)» del primer rival directo por la permanencia, el Córdoba, sólo un triunfo ante el Nástic permitiría seguir respirando a la escuadra de Javi López. «Es sacar una victoria sí o sí, porque se trata de conseguir todos los puntos posibles para rebajar distancias», precisó. Y es que si no hay una gran debacle por parte de algún adversario el cuadro vitoriano necesitará cinco triunfos en los últimos siete encuentros. Es decir, alcanzar un mínimo de 50 puntos, lo que exige un expediente prácticamente sin errores a partir de ahora.
Ante la situación que afronta el Alavés tras ceder en Mendizorroza frente al Castellón una derrota imperdonable, Garitano cree que «no hay excusas» para ganar el partido de Tarragona. «La ansiedad es parte de esta profesión», recordó, en lo que pareció una alusión a las múltiples referencias de otros futbolistas a la presión y falta de frescura que genera la cercanía de un posible descenso.
«Preparado y optimista»
Garitano dibujó un paisaje negro en caso de no alcanzar el triunfo en Tarragona, pero al mismo tiempo quiso lanzar un mensaje de «optimismo» para el duelo frente al Nástic y el final de campaña. El centrocampista aseguró que está «esperanzado» con la posibilidad de «sacar el partido» y «cambiar la dinámica» en la que se ha metido el equipo después de la última derrota en Mendizorroza. «Sabemos que podemos sacar esto adelante», precisó.
Para el futbolista albiazul, en los últimos partidos de Liga «la motivación es más importante que la calidad» y espera que el Alavés sepa sacar rendimiento de su necesidad para sumar el triunfo en el Nou Estadi. «Ellos son buenos jugadores, pero se tiene que notar que realmente nos jugamos mucho en este partido», explicó.
Garitano precisó que eso no significa «que todos» realicen el mismo desgaste. «Aquí hay futbolistas más técnicos a los que no se puede pedir tanto sacrificio y otros que son de más desgaste. Lo importante es que entre todos saquemos lo mejor del equipo».
El centrocampista albiazul, que se ha perdido los cuatro últimos partidos por sanción, se ha ejercitado con normalidad durante la semana y aseguró sentirse «preparado» para regresar al equipo en el caso de que Javi López así lo determine. «No he tenido problemas y he podido entrenar como uno más», recordó.
Garitano, que se lesionó en la visita al Elche hace ya más de un mes, apunta a un regreso directo a la titularidad. Posiblemente en un doble pivote formado junto a Martín Astudillo para tratar de neutralizar el potencial ofensivo del Nástic.
Aunque el centrocampista vizcaíno no atravesaba ni mucho menos su mejor momento cuando cayó lesionado, su presencia siempre ha sido hasta ahora importante para sostener tácticamente al equipo.