Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Álava

08.05.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Hasta tres veces Iñaki -nombre ficticio- ha sido asaltado o intimidado en el último mes y medio en los alrededores de su barrio. En todas las ocasiones, los agresores eran «jóvenes latinoamericanos, con edades comprendidas entre los 16 y 17 años». Así que no es de extrañar que este chico de 15 años, vecino de San Martín, reconozca que «tengo miedo de ir solo» y que «siempre que veo algún sudamericano miro por encima del hombro por si acaso».
Este sentimiento de indefensión ha ido en aumento desde que el 16 de marzo sufriera su primer encontronazo mientras paseaba a su perro en el parque de Las Conchas. De repente, se le acercó otro menor «y me preguntó si sabía dónde podía comprar marihuana». Mientras estaba distraído, «otro chico vino por detrás y entre ambos me cachearon, me quitaron el móvil y cincuenta céntimos». Con el susto en el cuerpo corrió a casa y de allí a las dependencias de la Policía Local para poner la primera de las tres denuncias que ha interpuesto. Pocos días más tarde, a finales de marzo, el mismo asaltante se le acercó cuando charlaba con un amigo en Pintor Vera Fajardo. «Le preguntó si tenía algún MP-3, cuando mi amigo dijo que no y le empezó a revisar, me fui corriendo. Era el mismo que me robó. Esa tarde noté que me seguía cuando iba por la Avenida. Me metí a un bar y se marchó», recuerda. El sobresalto se saldó con otra visita a la Guardia Urbana.
No acaba ahí su particular odisea. «Hace una semana lo vi de nuevo. Iba por Adriano VI junto con mi amigo y nos cruzamos con dos latinos. Al principio no los reconocí, pero me giré y noté que venían detrás», explica. En esa ocasión la ayuda llegó de un matrimonio marroquí. «Les conté lo que pasaba, se portaron genial, me acompañaron hasta casa y también a mi amigo», añade agradecido.
Pero la suerte no estuvo de su lado el pasado viernes. Esa tarde, mientras jugaba al fútbol con otros compañeros en el campo de San Martín apareció un grupo de sudamericanos que les exigieron disputar un partido. «No nos negamos por miedo y al terminar, nos preguntaron si teníamos tabaco. No nos creyeron cuando dijimos que no y se fueron a por nuestras cazadoras. Las registraron y me quitaron el móvil y 35 euros para apuntarme a un torneo», desgrana los hechos recogidos en la tercera denuncia.
Su caso, desafortunadamente, no es el único. «A otros chavales del barrio también les han robado. A uno que se resistió le rompieron el tabique y a algún otro le han sacado la navaja y pinchado», añade su padre.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS