Patxi López pretende visualizar el cambio de ciclo político en Euskadi desde el mismo momento en que tome posesión del cargo de lehendakari, hoy, en Gernika, escenario simbólico para todos los vascos. López quiere dejar constancia de su «fe» en el sistema democrático sustentado en la Constitución y el Estatuto, pero, también, dejar clara su visión de un Estado laico en sus expresiones simbólicas.
José Antonio Aguirre protagonizó hace 73 años un doble juramento. Además del compromiso político adquirido en la Casa de Juntas, con la famosa expresión de 'Ante Dios humillado', el primer lehendakari rubricó otro juramento más íntimo y personal, de fe católica y de disciplina ante la Iglesia.
Según recoge Alberto Onaindia en su informe al Vaticano en 1936, todas las autoridades del PNV «se acercaron a la sagrada misa y comulgaron en la basílica de Begoña. Inmediatamente subieron al camarín de la patrona de Vizcaya y allí el presidente leyó este juramento: 'Juro ante la Hostia la santa fidelidad a la fe católica que profeso siguiendo y cumpliendo las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. Juro fidelidad a mi patria Euzkadi y en su servicio queda mi vida de la que dispondrá en la medida, en el momento y en las circunstancias que señalen las únicas autoridades legítimas del Partido Nacionalista Vasco o Euzkadi Buru Batzar. Así lo juro en el fondo de mi alma ante mi Dios en la Hostia consagrada».
La visita a Begoña era una cita casi obligada para los dirigentes jeltzales. El mismo Jesús María Leizaola, con ocasión de su viaje clandestino a Gernika en el Aberri Eguna de 1974, además de acercarse a la tumba de Sabino Arana en Sukarrieta, incluyó en su periplo la visita a la Virgen de Begoña. El lehendakari zaharra se mantenía en el exilio, pese a la elección de Ramón Rubial al frente del Consejo General Vasco, porque, según explica Xabier Arzalluz en el libro 'Así fue', «preferíamos comprometernos lo menos posible con aquel invento».
Vivero de líderes
Patxi López evitará hoy sacralizar un acto con muchas connotaciones rituales, donde se identifica la religiosidad, de manera confesional, con las instituciones públicas. Aunque López es dueño de una biografía laica, su actuación política no ha sido ajena al hecho religioso. De hecho, cuando Ramón Jáuregui planteó en 1994 «tender puentes al mundo cristiano», el ahora lehendakari acogió sin reservas la iniciativa y la apoyó como secretario de Organización del partido. Su mujer, Begoña Gil, también amparó su actividad como responsable de Movimientos Sociales.
López ha participado de manera activa en la media docena de sesiones del seminario sobre política en Euskadi de Cristianos Socialistas Vascos, en el que han tomado parte, además de destacados teólogos como Javier Vitoria o Rafael Aguirre, reconocidos intelectuales vinculados al compromiso político. Es el caso de Carlos García de Andoain, ex concejal del PSE en Sestao y primer coordinador federal de Cristianos Socialistas y hoy en el gabinete de la vicepresidenta primera María Teresa Fernández de la Vega; Pedro Luis Arias, viceconsejero de Universidades en el nuevo Ejecutivo socialista; Oscar Seco, diputado en el Congreso, o los senadores Imanol Zubero y Víctor Urrutia -ex director general de Asuntos Religiosos-, además de Fernando Fantova (viceconsejero de Asuntos Sociales), Ángel Martínez o Mercedes Arbaiza.
Tanto López como José Antonio Pastor, portavoz del PSE en el Parlamento, han mantenido entrevistas discretas con Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y 'número dos' del Episcopado, y con Juan María Uriarte, prelado de San Sebastián. Han sido contactos para fomentar la relación, pero, también, para aclarar documentos o declaraciones que no han gustado.