Si el Castellón acabó en la pasada jornada con una estadística que databa su último triunfo en Vitoria en 1981, el Alavés acudirá este domingo a Tarragona con la necesidad de derribar otra barrera numérica. En su desesperado intento por recortar distancias respecto a la permanencia, el cuadro albiazul afrontará el reto del Nou Estadi. Después de 17 partidos de Liga, sólo la Real Sociedad (1-2) y el Tenerife (0-1) han sumado los tres puntos sobre el campo catalán, convertido en una puerta semiblindada a los forasteros.
Pese a que los números alavesistas lejos de Mendizorroza son pobres -15 puntos en 17 choques-, el último partido a domicilio supuso un alivio en Montilivi, otro estadio fortificado. Allí donde sólo el Salamanca, y siete meses atrás, se había llevado el botín, el equipo de Javi López fue capaz de sumar el triunfo (0-1) que le permitía mantener todavía esperanzas de salvación. En realidad y pese a la pésima temporada albiazul, sólo el batacazo posterior ante el Castellón ha impedido al Alavés colocarse a dos puntos de la permanencia y provocar una auténtica tormenta de nervios entre sus adversarios.
Buscar la «oportunidad»
Después de ceder de nuevo en Mendizorroza, el técnico local aseguró que con trabajo «llegará otra oportunidad» para comprimir realmente la clasificación y otear opciones reales de continuidad en Segunda. A falta de siete jornadas para el final del campeonato esa hipótesis pasa por una victoria en el Nou Estadi. Un campo donde al margen de las dos derrotas el Nástic ha sumado ocho victorias y siete empates. 31 puntos en 17 comparecencias.
Los números apuntan a que una de las grandes claves del buen rendimiento catalán en casa ha sido su sistema defensivo. Junto a la Real Sociedad y el Girona, el tarraconense es el que menos goles ha encajado en su estadio. Sólo doce.
El Hércules y la Real han sido los únicos que han marcado dos tantos en el Nou Estadi. Ocho equipos más se han marchado de ese campo sin batir la portería contraria. La racha del Nástic en los últimos encuentros es notable. El guardameta Rubén no ha encajado goles ante Levante (2-0), Las Palmas (0-0) y Murcia (3-0). Es decir, en los tres encuentros más recientes disputados por el conjunto de César Ferrando en su feudo.
Ferrando y los 50 puntos
Después de empatar el pasado domingo en el Rico Pérez ante el Hércules y de cuajar un duelo notable, el Nástic llegó a los 47 puntos, a tres de la cifra teórica para la salvación. El técnico de la escuadra catalana compareció ayer y apuntó que el objetivo de su equipo ante el Alavés es garantizarse la tranquilidad. «Tenemos la oportunidad de alcanzar los 50 puntos y queremos aprovecharla para evitar que se alargue demasiado el campeonato», subrayó.
Ferrando, eso sí, admitió que la necesidad visitante de sumar puntos puede «venir bien» al Alavés a la hora de «meterse en el partido», pero apuntó también que su equipo «está haciendo lo que debe». Es decir, «no bajar el nivel pese a estar en la zona media y mantener la ilusión por jugar y ganar partidos».
El Nástic, pura irregularidad en el campeonato con derrotas sin explicación y triunfos de lujo como el obtenido en Jerez (1-2) ante el líder, puede perder para el domingo al centrocampista Redondo, que ayer se resintió de sus problemas en la rodilla izquierda.