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Cultura

07.05.09 -

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Pou imparte clases en el Teatro Principal
Pou encarna a un profesor «anárquico». / I. ONANDIA
Los espectadores que acudan hoy y mañana, a partir de las 20.30 horas, al Teatro Principal sentirán que regresan al colegio. La culpa la tiene 'Los chicos de Historia', la función que dirige el catalán José María Pou, cuyas primeras palabras en Vitoria fueron para elogiar la pieza, escrita por el dramaturgo inglés Alan Bennet y estrenada en 2005 en el Teatro Nacional de Londres. El pasado octubre vio la luz en Barcelona y la capital alavesa se convierte esta tarde en la segunda parada de su gira estatal.
«Es una declaración de principios, habla del placer de ser cultos, educados, de disfrutar de la poesía, el cine, el teatro y la cultura y sobre todo, de un tema que está muy de actualidad: el mundo de la enseñanza», desgranó Pou. Esta vez se mete en la piel de un veterano maestro «anárquico, con ideas peculiares que quiere dar una educación humanista, preparar a los chavales frente a la vida, sin atender al programa». Junto a él, ocho jóvenes actores catalanes dan vida a los alumnos de un instituto de enseñanza media inglés -donde preparan su acceso a las universidades de Oxford y Cambridge- y un segundo profesor, interpretado por Jordi Andújar, contratado expresamente para conseguir que aprueben el examen. «Él busca el éxito fácil y brillante, no trata de preparar seres humanos, sino de sacar el curso adelante y que cada cual luego se las componga», reveló el director.
«Espectáculo enérgico»
El personaje de Pou es el de «un pobre hombre enamorado de su oficio, que cuenta la Historia, las Matemáticas o la Geografía a través de poesías y lecturas y que se le viene el mundo encima cuando quieren jubilarle», añadió. El director confesó haberse permitido una pequeña licencia al introducir «siete u ocho ilustraciones musicales, donde los actores cantan y tocan el piano en directo, lo que unido a la energía de los chavales, lo convierten en un espectáculo muy enérgico».
El teatro no sufre, en opinión de Pou, la crisis actual «porque está demostrado que en esta situación tan mala social y laboralmente el público necesita de estas oportunidades y el teatro tiene la ventaja de ser un espectáculo en vivo, no como el cine, cuyo modo de exhibición está condenado a desaparecer».
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