La apertura definitiva de la Vitoria-Eibar está a la vuelta de la esquina. Con todo el tramo alavés abierto desde hace un mes y a falta de que sólo se pongan en servicio los 6,4 kilómetros que separan Eskoriatza de Mondragón, la Diputación de Guipúzcoa ya ha señalado en rojo las últimas fechas de la construcción de la autopista. Según ha podido saber EL CORREO, las contratas que ejecutan la última fase de la AP-1 deben entregar la obra en menos de diez días, el próximo día 15. Así se lo han transmitido los responsables de la sociedad foral que gestiona la infraestructura, Bidegi, que prevén inaugurar el tramo el día 21.
Las fechas están fijadas, pero no hay que olvidar que la historia de la Vitoria-Eibar está trufada de ambiciosas intenciones para su puesta en marcha. Y es que de haberse cumplido lo anunciado hace un lustro, los 46,2 kilómetros de la autopista deberían estar en funcionamiento desde enero de 2007, un plazo alargado a posteriori en un año.
Ahora, desde que el 6 de abril se abrió todo el trazado alavés, la AP-1 es sólo transitable por sus extremos: 24,6 kilómetros entre Echávarri Viña y Eskoriatza, y 15,2 entre Eibar y Mondragón. También se da la paradoja de que circular por el tramo alavés es gratuito (hasta que se inaugure de forma definitiva) y hacerlo por el guipuzcoano, en marcha desde 2005, no.
Con unos plazos tan acotados, la Diputación alavesa lleva días trabajando contrarreloj para tener todo listo cuando el territorio vecino dé el tan ansiado visto bueno. Una de las asignaturas pendientes es el precio del peaje, que a falta de confirmación definitiva, rondará los 4,5 euros para el trazado completo. Para su elaboración, se mantendrá la tarifa acordada en 2003 por los dos territorios: 0,0841 euros por kilómetro, cantidad a la que hay que sumar el IPC acumulado desde entonces. El peaje será blando, es decir, con precios más bajos que las autopistas comerciales.
Pese a todo, la AP-1 contará además con una bonificación similar al peaje social que ahora existe en la comarca de Ayala para la AP-68. Aunque la pretensión era implantar los descuentos dentro de unos meses, el Departamento de Obras Públicas, dirigido por Luis Zarrabeitia, pretende ahora que entren en vigor a la par que la autopista. Se desconoce cómo pero Guipúzcoa, por ejemplo, gratifica hasta con el 75% a los usuarios que realicen más de 21 viajes al mes y paguen con el telepeaje.
Satisfacción foral
Lo que sí se sabe es el volumen de circulación que soporta la Vitoria-Eibar a su paso por territorio alavés. «Desde la cautela y a pesar de haber estado la Semana Santa de por medio, hemos registrado una media de 8.800 usuarios cada día. Estamos muy satisfechos», explica Unai Grajales, gerente de Vías de Álava, sociedad foral que construye y explota la autopista.
El dato más revelador es la caída del tráfico en las carreteras comarcales utilizadas para llegar hasta Mondragón, con porcentajes del 75%. La gran incógnita, sin embargo, es saber si los usuarios, sobre todo los camiones, seguirán optando por la AP-1 cuando haya que pagar. Grajales no lo duda. «Trabajamos para hacerla lo más atractiva posible. No todo es el peaje porque hay que tener muy en cuenta variables como la seguridad, el consumo de gasolina o el desgaste del coche. Si sumamos todo, viajar por la AP-1 no es mucho más caro que hacerlo por carretera», destaca.