Ibarretxe, al comienzo de su intervención, con Eguiguren y López al fondo. /El Correo | Vídeo: Atlas
Los cinco puntos clave de Ibarretxe
1. Defender el empleo y salir los primeros de la crisis.
2. Gobernar para las personas: impulsar las políticas sociales.
3. Desarrollar una identidad cultural y educativa abierta al mundo.
4. Profundizar en el autogobierno y defender el derecho a decidir a nuestro futuro, para vivir mejor.
5. Construir la paz.
"Es una cruzada para destruir, no un acuerdo para construir"
Ibarretxe se ha presentado ante el Parlamento vasco con una evidencia. "Hay una realidad incontestable, el PNV ha ganado las elecciones", ha comenzado. Y de forma inmediata ha censurado que el acuerdo PSE-PP, que previsiblemente dará esta tarde la Lehendakaritza a Patxi López,es una "cruzada para destruir, no un acuerdo para construir" y le ha restado legitimidad, porque "da la espalda a la mayora sociológica vasca, que sigue siendo abertzale".
"No seré yo quien ponga en duda la legalidad del señor López, pero no es menos cierto que la legitimidad social del resultado de las urnas avala mi candidatura. La presento por respeto a la mayoría democrática de ciudadanos que el pasado 1 de marzo nos respaldaron y para que en este Parlamento se visualicen dos proyectos de país", ha dicho.
Sin atisbo de autocrítica y con un lenguaje fiero hacia el "frente españolista", Ibarretxe también ha denunciado la perversa utilización de elementos legales expresamente construidos para alcanzar el poder en Euskadi, en referencia a la Ley de Partidos, y ha recordado el año 2001 y la entente entre Mayor Oreja y Nicolás Redondo. "El eslogan del cambio no cuajó entonces. La jugada les salió mal, pero por poco. Y no fueron capaces de aceptar que esta sociedad eligiese un cauce central distinto al suyo".
Ibarretxe ha censurado a PSE y PP, a los que se ha referido como "frente españolista" y les ha acusado de engañar a los electores durante la campaña, el PSE con sus promesas de transversalidad y el PP con las críticas al supuesto acercamiento entre socialistas y nacionalistas que llamaron "Patxibarretxe". El líder del PNV ha dicho que la sociedad vasca "les ha dado la espalda" en las urnas porque ha respaldado al nacionalismo "con amplia diferencia". "Un voto en Álava y poco cientos en Guipúzcoa les va a permitir culminar su estrategia en contra de la mayora sociológica vasca, que sigue siendo abertzale", ha remarcado.
Para Ibarretxe, la ausencia de la izquierda abertzale que defiende la violencia ha dado como resultado"un Parlamento recortado" y ha facilitado la "mayoría españolista". La "trampa de la transversalidad", ha dicho el lehendakari aún en funciones, "ha quedado al descubierto". PSE y PP son partidos "antagónicos, enfrentados encarnizadamente en España, pero que en Euskadi están juntos con un objetivo: repartirse el poder".
Ibarretxe ha ironizado con que "llaman transversalidad a un gobierno donde no está representada la mayoría de este país". En segundo lugar, dice Ibarretxe, "es un gobierno frentista, débil e inestable, que pasa del giro vasquista al giro españolista". El entendimiento entre socialistas y populares "es una cruzada para destruir, no un acuerdo para construir", ha criticado con dureza. "Es el triunfo de las tesis más reaccionarias del españolismo que lidera el PP".
El acuerdo "es inestable", ha dicho, porque "no tiene un acuerdo programático conjunto, sino un acuerdo de mínimos para salvar esta sesión de investidura, y es débil porque las decisiones se tomarán en Madrid", dijo. "Y frentista, porque se hace de espaldas a deseos de la mayoría sociológica de este país", ha rematado Ibarretxe. Después de "la noche de bodas", aparecerán los problemas de convivencia, ha augurado.