Pisar y calarse. Es lo que le pasa a muchos vitorianos cuando llueve y pisan una baldosa. En sólo cuatro meses el buzón ciudadano del Ayuntamiento ha recibido 50 quejas de losetas en mal estado en quince barrios de la ciudad. «Pero las Brigadas de Acción Inmediata sólo han actuado en el 34% del total de las denuncias realizadas», denunció ayer la concejala del PP en el área de Vía Pública, Leticia Comerón.
La presencia de baldosas despegadas y rotas es «notoria», y el peligro que encierran no es exclusivamente estético. «Hay socavones y huecos que son muy peligrosos para los viandantes y provocan numerosas caídas y tropiezos», destacó Comerón.
El Pilar, Coronación, Lakua, Judimendi, Txagorritxu, San Martín, Ali-Sansomendi, Aranbizkarra, Lovaina, el Centro, el Casco Viejo, Zaramaga, Batán-Mendizorroza y hasta los incipientes Zabalgana y Salburua presentan incidencias desde el mes de enero. «La mayor parte de las denuncias están concentradas en la zona centro, Lakua y El Pilar, barrios que suman casi la mitad de las quejas del buzón ciudadano», explicó la concejala.
No en vano las calles Dato, Postas, Siervas de Jesús, Francia en el Centro, Venezuela, Uruguay, Paraguay en el Pilar, Sierra de Andía, Ihurraldea, Donostia, Bayona, Blas de Otero, Baroa, Zarauz, Francisco Javier Landaburu y Félix Alfaro Fournier en Lakua son las que más críticas agrupan. De las reclamaciones efectuadas por los vecinos «el 54% no tienen ninguna respuesta, y el 12% se encuentra en proceso de tramitación, según las respuestas a la web municipal», apuntó Comerón.
«Se informa tarde»
Pero el hecho de que no se refleje en el buzón ciudadano la gestión de la queja «no significa que no se haya realizado, ya que Vía Pública lo notifica después de que ha hecho la obra. El problema está en que la mayoría de los casos lo informa tarde», explicó un portavoz del equipo de gobierno.
No cabe duda de que lo más importante para los ciudadanos es que se atiendan sus reclamaciones, por ello la edil del PP exigió al Gabinete Lazcoz «mayor agilidad y eficacia en el envío de las BAI a la reparación o reposición de baldosas rotas o sueltas».
Pero los deteriorados pavimentos de las aceras no son, ni mucho menos, los únicos que claman a gritos la atención municipal. En el mismo servicio de la web se reflejan también quejas del estado de la calzada en calles como José Lejarreta o la avenida de Estíbaliz. Aunque las reclamaciones tienen una antigüedad de más de tres meses, hasta ahora se puede comprobar que el asfalto de esas vías, en algunos tramos, no es más liso que el de un camino rural de parcelaria.