Patxi Lazcoz estrenó el sillón de alcalde de Vitoria en junio de 2007 con una cartera plena de ideas y de cuatro proyectos de extraordinario calado por su dimensión, su elevado coste y su carácter estratégico. Pese a blindarlos a través de créditos de compromiso en la elaboración de su primer presupuesto de ciudad, trabajado con el PNV, el balance, dos años después es: uno encarrilado, uno frustrado y dos en estado más bien verde.
El Palacio de Congresos y de las Exposiciones y de las Artes Escénicas va en línea de cabeza. Adjudicado al madrileño Mariano Bayón, con el que el Ayuntamiento ha formalizado la relación contractual, el arquitecto elabora en la actualidad el proyecto básico. Una vez que lo entregue, en julio, se abrirá un plazo de nueve meses para que redacte el proyecto constructivo. A menos que la querella interpuesta contra el Ayuntamiento por el finalista en el concurso para diseñarlo prospere, todo indica que se empezará a edificar a comienzos de 2011.
En punto muerto y sin apenas registrar avances de calado en los últimos veinticuatro meses se encuentra otra de las columnas vertebrales de la 'hoja de ruta' de Lazcoz: el soterramiento del ferrocarril. Sin duda, la operación urbanística de la historia de la capital alavesa. Tras pinchar una y otra vez en hueso en sus ásperas conversaciones con los interlocutores del Ejecutivo Ibarretxe, con los que no ha conseguido ningún tipo de acuerdo para financiar la faraónica intervención, el regidor socialista lo dejó para mejores tiempos. La llegada, hoy, a la Lehendakaritza de Patxi López augura sin duda un empujón al plan. Tanto es así que el alcalde cuenta con tener cerrada la cuestión económica con el nuevo Ejecutivo vasco para «antes del verano».
Los deberes para mayo
A la espera de ver si eso se materializa, las nuevas oficinas municipales de San Martín se traduce, por ahora, en la elaboración de un estudio de necesidades y de un diseño con escasa definición del complejo. El equipo municipal de gobierno se propone acabar este mes dando el visto bueno a ese trabajo, y dejando definido su modelo de financiación, y estrenar 2010 con la convocatoria de un concurso para adjudicar el proyecto, la obra y la gestión.
Entretanto, ve caer la cuarta pata de su plan de ciudad, como es la primera fase de la estación intermodal. Aunque en teoría también 'blindado', su alto coste obliga ahora a encogerlo y a desvestirlo de toda su altivez.