Mariano Rajoy acusó ayer a José Luis Rodríguez Zapatero de «dilapidar» la herencia de los gobiernos de José María Aznar y de «hipotecar» el futuro de los españoles. Dos reproches que constituirán el eje de la campaña de los populares para las elecciones al Parlamento europeo, que ayer abrió el presidente del PP con la presentación de los candidatos en un acto en Guadalajara.
El líder de la oposición hizo un análisis demoledor de la gestión de Zapatero, que resumió en cuatro frases: «engaño a los españoles, anuncios constantes de falsos amaneceres, tiempo perdido e incapacidad para dar soluciones». El presidente del Gobierno, sostuvo, «se ha convertido en el gran gastador del pueblo español con el dinero de todos los contribuyentes hipotecando nuestro futuro y su única política es gastar lo que no tenemos, endeudar el país hasta el infinito e hipotecar el futuro de todos los españoles».
Destacó las altas cifras del paro como ejemplo de la política gubernamental y recordó que la tasa de desempleo estaba en el 11,5% cuando concluyó el segundo mandato de José María Aznar, mientras que ahora está en el 17,5%. Zapatero, insistió, «ha dilapidado la mejor herencia económica de la historia».
Por ello, anunció que el PP basará su campaña para las elecciones del 7 de junio en recuperar valores tradicionales y en acabar con la crisis económica. Su mensaje será decir a los españoles «que hay valores que no se pueden dilapidar, que no se pueden dejar de lado, que hay que rescatar y que están arraigados en la inmensa mayoría de la sociedad española, como el del trabajo, el esfuerzo bien hecho, la buena educación, la formación, el no gastar por encima de nuestras posibilidades y no dilapidar lo que es de todos». «Un país sin principios, sin valores y sin ideas claras -añadió- es muy difícil que pueda mejorar en nada, y eso está en juego también en estas elecciones, en las próximas y en las siguientes».
Rajoy retomó su viejo argumento de que Rodríguez Zapatero mintió a los españoles porque negó la crisis y señaló que los candidatos y dirigentes del PP «no mentirán. Vamos a decir que las cosas no están bien y que se pueden complicar, pero también vamos a decir que esto tiene solución porque otras crisis económicas las han tenido». En este sentido, apuntó que la «máxima prioridad» para los populares en España y en Europa es «atajar la crisis económica, acabar con la sangría del paro y crear empleo». «En crisis se ve la estatura de un gobernante», zanjó.
Reducción de impuestos
Como fórmula propuso la reducción de impuestos, ya que, a su juicio, fomenta la creación de empleo y el incremento de la recaudación de la administración correspondiente, precisamente debido al aumento de la actividad económica. También aludió a su recetario para abandonar la crisis: ayudas a las pymes y a los autónomos, implantar la austeridad en las instituciones y decir la verdad, ya que así la localización de las fallas del modelo económico es más «certera» y las soluciones son más «eficaces».
Un plan, manifestó, que resume la esencia del PP: el reformismo. Según destacó Rajoy, «es la esencia de nuestro partido», mientras que el inmovilismo «es la esencia de nuestros adversarios políticos».
Con el lema 'Ahora soluciones, ahora PP', esta formación concurrirá a los comicios europeos con Jaime Mayor Oreja como cabeza de lista y Luis De Grandes como 'número 2' de una candidatura que, en palabras de Rajoy, representa la «alternativa necesaria» para superar esta época de crisis ante la «incapacidad» del Gobierno de Zapatero de resolver los problemas. Los 32 nombres que integran la lista reflejan, según el líder popular, «la unidad de este gran partido que es el PP con personas competentes que conocen Europa, saben hacer su trabajo y tienen claro lo qué hay que hacer».