La lección de fútbol que el Barcelona firmó en el Santiago Bernabéu contó con un protagonista: 'La Masía'. La factoría azulgrana capitalizó la lista de artistas que Pep Guardiola alineó contra el Real Madrid. Seis de los once titulares que golpearon al grupo de Juande Ramos se forjaron en la cantera del 'tirano' de la Liga. Víctor Valdés, Carles Puyol, Gerard Piqué, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Leo Messi lideraron un soberbio 'meneo', que entierra el título y demuestra que la catalana es la mejor fábrica de futbolistas del planeta. «Creemos en la cantera. El Barcelona es el único club del mundo en el que en un equipo grande juegan jugadores que con 12 ó 13 años ya estaban aquí», se congratula el técnico de Santpedor, que al final del partido concedió minutos a Bojan Krkic y Sergio Busquets, hijo de su ex compañero. Más diamantes.
El recital y las estadísticas esquivan cualquier duda. Futbolistas educados en el Miniestadi sellaron cuatro de los seis tantos: Messi, que elevó su cuota hasta los 23, con dos dianas deliciosas; y Piqué y Puyol, que estrenaron su cuenta con un gol cada uno. Y Xavi asistió en cuatro de los seis 'zarpazos' del Barcelona. Enfrente, un cuadro minimizado, con sólo dos canteranos en su alineación, Iker Casillas y Raúl. Nadie más. 2-6. Como el resultado del duelo.
De los 24 profesionales de la primera plantilla, once se han pulido y educado en 'La Masía', una fábrica que hornea a más de 300 chavales en 12 equipos diferentes, desde prebenjamines hasta el Barcelona Athlètic, cuyo entrenador, Luis Enrique, calificó la victoria en Madrid «de orgasmo futbolístico». Con ellos trabajan 24 técnicos, nutricionistas, fisioterapeutas, psicólogos, educadores y el pasado verano se fichó a un entrenador que se encarga de pulir en solitario a los mejores diamantes.
Nada, por tanto, queda a la improvisación. Esta exitosa filosofía, apuntalada con escasos fichajes de calidad a golpe de talonario (Dani Alves costó 32 millones de euros), arrancó con Johan Cruyff. Más tarde, su paisano Louis van Gaal la interiorizó e incluso proclamó que su «sueño» sería jugar la final de la Liga de Campeones con la mitad de futbolistas formados en la cantera. No lo logró. En cambio, Guardiola marcha por la senda correcta.
Rápidos y con cáracter
Aunque no deberá torcerse el miércoles en el complicado examen que le espera en Stamford Bridge frente al aguerrido Chelsea. De momento, el terror de los rivales tiene la Liga en el bolsillo -con 39 de los cien goles anotados por canteranos- y en nueve días afronta la final de la Copa del Rey contra el Athletic, que ayer alistó de inicio en El Molinón a cinco futbolistas criados en Lezama, otra fragua de profesionales.
Pero en Barcelona poseen sus propias exigencias y un presupuesto aproximado -nunca se ha hecho público- de doce millones de euros para cincelar su proyecto formativo. «Queremos jugadores rápidos, técnicos y con carácter. La idea es formar buenas personas y futbolistas competitivos», coinciden varios trabajadores de la cantera azulgrana. «El jugador que se cría en 'La Masía' tiene algo que le hace diferente, un 'plus' que sólo lo tienes si has competido con la camiseta del Barça desde niño», declaró Guardiola a 'El País' hace siete meses. «Trabajamos pensando en el Camp Nou», secunda José Ramón Alexanco.
O lo que es lo mismo en el triunfo, en esculpir leyendas. Xavi, Puyol, Iniesta, por ejemplo, lo son gracias a la Eurocopa que recaudaron el pasado mes de junio. Para muchos, Messi -«nació en Argentina, pero lleva el sello de 'La Masía', Está hecho en casa», defiende Txiki Begiristain, director técnico- está a la altura de su seleccionador Maradona. Piqué goza de un prometedor futuro... Y qué decir de Bojan, un 'romperécords' de precocidad. Entre todos, sonrojaron al Madrid y certificaron que 'La Masía' produce el mejor fútbol del mundo.