La esencia del vitorianismo, esto es, la historia más local, como el origen de las fiestas patronales, se enseñará en las escuelas e ikastolas de la ciudad. ¿Suena raro? Pues a partir del próximo curso, será un contenido más para los alumnos. La Cofradía de la Virgen Blanca es la impulsora de este proyecto cultural que ya está apalabrado con media docena de colegios y que pretende extender al conjunto de centros de la ciudad.
«Nuestra sociedad está muy volcada en proteger y preservar su patrimonio arquitectónico y artístico. Y así debe ser, pero existe otro patrimonio intangible que también debemos conservar y transmitir», comenta el abad de la Cofradía. Ricardo Sáez de Heredia se refiere al «legado «inmaterial», un concepto que puede sonar a nuevo, pero que no lo es. Al menos para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Sáez de Heredia recuerda que desde la década de los años setenta, la Unesco incluye los usos sociales, los ritos y los actos festivos transmitidos de generación en generación en la nómina de bienes culturales «inmateriales» a preservar. En 2003, el organismo internacional va más allá y adopta una resolución para impulsar su salvaguardia, al entender que infunden a las comunidades un sentimiento de identidad y de continuidad que contribuye a promover el respeto a la diversidad cultural y a la creatividad humana.
Desde esta perspectiva, la Cofradía de la Virgen Blanca cree que ha llegado el momento de sacar las tradiciones vitorianas de lo que ha sido hasta ahora su reducido 'hábitat' para darles una nueva dimensión que garantice su futuro. «Se trata de dar a conocer la historia de la ciudad», dice a modo de resumen el abad.
Cofradía del siglo XXI
Ricardo Sáez de Heredia está convencido de que este planteamiento encaja perfectamente con las funciones que debe tener una cofradía en el siglo XXI. Es más, informa de que la hermandad religiosa ha modificado sus centenarios estatutos para introducir entre sus objetivos la defensa y transmisión de los bienes culturales inmateriales de Vitoria.
Considera que en una sociedad más laica, la hermandad religiosa, además de promover la devoción a la patrona, debe ocuparse también de divulgar un patrimonio como el de las fiestas de La Blanca. «Nos parece importante que las nuevas generaciones conozcan su origen. Del mismo modo que les hablamos de las murallas o de los monumentos, debemos transmitir algo que es un sentimiento colectivo», añade. Y ofrece un dato. «En 1954, en el Rosario de la Aurora del 5 de agosto hubo 274 personas. El año pasado, se contabilizaron 30.000, lo que demuestra que la emoción compartida hacia la Virgen Blanca constituye un patrimonio inmaterial. Y esto es lo que vamos a tratar de explicar a las nuevas generaciones».
¿Cómo se va a materializar este proyecto? Los encargados de explicar la razón de ser de las fiestas patronales serán Cristina Fructuoso, Camino Urdiain y el propio Ricardo Sáez de Heredia. La primera hablará del origen de las dos procesiones -la de los Faroles y la de la Aurora- que organiza la Cofradía; Urdiain se centrará en el patrimonio histórico-artístico de la entidad, y el abad se referirá a la función que debe tener una institución de este tipo en estos tiempos. «Somos conscientes de que a los chavales no podemos soltarles una 'chapa', así que utilizaremos las nuevas tecnologías, como internet, para captar su atención». La propuesta ha sido trasladada a una serie de escuelas de la ciudad que la han respaldado como actividad complementaria a la docente, por lo que también será propuesta al resto.
Ofrendas en mayo
Ricardo Sáez de Heredia espera que buena parte de los centros escolares acojan de buen grado la idea. Su confianza se basa en el hecho de que alumnos de una veintena de colegios e ikastolas protagonizaron el mes pasado, entre los día 8 y 14, una serie de ofrendas a la patrona de Vitoria. Esta actividad se llevará a cabo en la capilla de La Blanca en San Miguel para, después, visitar el museo de Los Faroles.
Este mes, dedicado tradicionalmente a la Virgen, contará con otras actividades como dos conciertos que tendrán lugar los días 16 y 30, a cargo de la coral de Las Cuatro Torres y del coro Enol. Tendrán lugar, a las 20.15 horas, en la iglesia San Miguel.
La agenda de actividades del mes concluirá, el día 30, con una ofrenda floral a La Blanca que protagonizarán los representantes de todas las casas regionales de Vitoria. Ataviados con sus respectivos trajes típicos, partirán en procesión desde la plaza de España hasta San Miguel, donde depositarán las flores. Ya el primer domingo de junio, tendrá lugar la marcha montañera a Egiriñau.
Más información
www.cofradiavirgenblanca.org
945 27 70 77