Era sólo cuestión de tiempo que el A/H1N1 llegara al continente más poblado del planeta, escenario de las dos últimas grandes crisis sanitarias. Y su puerta de entrada ha sido Hong Kong, una de las ciudades más afectadas por la epidemia de neumonía atípica que atemorizó al mundo en 2003, y el lugar en el que los científicos sitúan el origen de la gripe aviaria H5N1 que provocó cien muertos en Asia entre 2004 y 2006.
En esta ocasión, un turista mexicano de 25 años se ha convertido en el primer caso confirmado en el continente, y ha provocado que la ex colonia británica eleve el nivel de alerta sanitaria de 'severa' a 'emergencia'. Las autoridades chinas no quieren correr riesgos y, durante la noche del viernes, decidieron sellar el hotel en el que se había alojado el joven, que ahora se recupera de la gripe A en el hospital Princesa Margarita de la ciudad. Según fuentes del Consulado General de España en Hong Kong, al menos cinco españoles se encuentran entre las doscientas personas, entre huéspedes y personal, puestas en cuarentena en el Hotel Metropark. Tres son vascos y una mujer procede de Barcelona.
«Nos hicieron pruebas»
Juan Luis Flores Arroyuelo, representante de la legación española en la ciudad, aseguró ayer que los cinco se encuentran en buen estado de salud, que tres han dado negativo en el test del H1N1, y que todos están recibiendo medicación, un dato que corroboró ayer con un comentario en la página web de este periódico (elcorreodigital.com) uno de los vascos, que no podrán abandonar el hotel hasta el próximo viernes.
«Estoy en el hotel de HK en cuarentena, tenemos que estar aquí hasta el 8 de mayo, hay varios clientes del hotel en el hospital, los ingresaron ayer por la noche», señala este vasco, que firma su testimonio con las iniciales J.I. «Cerraron el hotel ayer, 1, sobre las seis de la tarde, habrá más o menos setenta cliente s más el 'staff'. Toda la manzana del hotel está cerrada y sólo hay Policía y prensa en el exterior. Dentro, muchos equipos médicos y policías nos hicieron leves pruebas ayer y nos las repetirán diariamente. Han hecho turnos para recoger la comida y llevarla a la habitación. La gente, en general, está entre tranquila y asustada. Casi no salen de las habitaciones».
En el establecimiento clausurado hay más de 60 huéspedes con los síntomas de tener la gripe, por lo que no sería de extrañar que el edificio se convirtiera en un foco de infección para el resto. Según el cónsul, los cinco españoles disponen de movilidad dentro del hotel y pueden charlar entre ellos. También tienen acceso a Internet, permanecen en contacto telefónico con sus familiares y pasan el tiempo siguiendo la información por televisión.
El consulado informó anoche de que la mujer catalana y dos de los vascos confinados en el Metropark se encontraban en viaje de negocios, mientras que el tercero hacía turismo. Se desconoce la procedencia del quinto español retenido en el hotel, ya que todos han expresado su deseo de no ser identificados.
Expansión «muy probable»
Mientras tanto, la población china recibe mensajes contradictorios. El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, Donald Tsang, hizo ayer un llamamiento a la calma, mientras que el ministro de Sanidad chino, Chen Zhu, aseguraba que es muy probable que la epidemia se expanda por el país, y reconocía que el proceso de prevención y control está siendo «arduo».
Por eso, muchos se preguntan ahora si es necesario desempolvar las mascarillas que se pusieron de moda durante la epidemia del SRAG. En Shanghai, la ciudad en la que el turista mexicano hizo escala en su viaje a Hong Kong, ya comienzan a verse en la calle. Además, las autoridades de la capital económica del país han decretado el cese de los vuelos desde México y la búsqueda de los 17 pasajeros que se encontraban en las tres filas anteriores y posteriores a la que ocupaba el joven turista. Todos serán puestos en cuarentena.
Otros cinco mexicanos han sido ingresados en el hospital, según el cónsul español. «Todos están en condiciones muy estables -cuatro de ellos, a la espera de resultados-, y están colaborando con la autoridad sanitaria. Están nerviosos y preocupados, pero están siendo muy bien atendidos», aseguró Flores.