La flota de bajura del País Vasco califica de «desastrosa» la primera campaña de la temporada. Pese a las elevadas capturas de verdel registradas -alrededor de un 30% más que en 2008-, su escasa cotización en lonja ha influido negativamente en el resultado final. «Así no se puede seguir. Con el precio en cifras similares a las de hace cinco años, es mejor quedarse en casa», denunció el secretario de la Cofradía de Pescadores San Pedro de Bermeo, Aurelio Bilbao.
Aunque embarcaciones guipuzcoanas han decidido prolongar la pesquería de esta especie hasta finales de mayo en aguas de Asturias y Galicia, el sector vizcaíno, con base en Bermeo, Ondarroa y Lekeitio, ya ha dado por finalizada la costera. Salvo en las primeras jornadas, en el que el verdel llegó a alcanzar los 40 céntimos, su valor medio ha rozado mínimos históricos -18 céntimos-. Los 'arrantzales' no ocultan su malestar por esta circunstancia en una temporada en la que se ha capturado «más que nunca» y en la que tenían puestas muchas esperanzas.
Anchoa y bonito
De hecho, las cofradías vizcaínas han registrado la entrada de cerca de 17.500 toneladas, frente a las 8.600 del año anterior. El puerto ondarrés ha liderado ranking con 10.300 toneladas, seguido por Bermeo, con 6.700. Esta subida también se ha visto reflejada en los muelles guipuzcoanos, aunque «todavía quedan por contabilizar los apresamientos que se registran en Galicia y Asturias, donde también han localizado bancos de este pescado de buen tamaño», detalló el secretario de la federación de cofradías de ese territorio, Leandro Azkue.
El total admisible de capturas establecido por la Unión Europea para esta especie en aguas del Cantábrico ha sido de 29.500 toneladas, un 33% más que en 2008. Durante la pasada primavera, la flota vasca pescó 24.600. Para los 'arrantzales', una de las principales razones del escaso precio del verdel responde a su reducida presencia en el mercado para consumo en fresco. «Una vez que ese sector queda cubierto con un máximo de 400.000 kilos, la cotización del mismo pescado que va para las congeladoras comienza a caer. Por ello, resulta imprescindible mejorar su imagen», añadió Azkue.
Tras finalizar la primera pesquería del año, la flota de bajura espera con optimismo los resultados de los estudios científicos que determinarán, el próximo mes, la reapertura o no del caladero de la anchoa en el Golfo de Vizcaya. El Gobierno vasco, por su parte, ha comenzado a preparar la costera del bonito con la convocatoria del concurso por el que se contratará un buque pesquero con el objetivo de observar el grado de cumplimiento de los acuerdos alcanzados en el ámbito de la Unión Europea y contribuir a mantener los intereses de la flota vasca.