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Sociedad

02.05.09 -

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«Las gotas de lluvia eran como agujas de colores al estrellarse contra el cristal». Esta sensación recuerda el maquinista de Renfe Antonio González de la noche del 15 al 16 de julio de 2006, cuando batió a los mandos de un AVE S-103 en pruebas el récord de España de velocidad ferroviaria. Alcanzó los 403,7 kilómetros por hora en el punto kilométrico 112,400 de la línea Madrid-Barcelona, según narró después a la revista de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.
El récord no estaba planificado ni previsto, pues las pruebas se realizaban con vista a llegar a los 385 kilómetros por hora, un 10% más de la velocidad nominal del tren, es decir, de la marcada por el fabricante. Pero «todo estaba controlado, la instrumentación funcionaba perfectamente y previamente ya habíamos hecho pasadas controladas a velocidades crecientes», explicó el maquinista. El tren era el 002 de la serie S-103, fabricada por Siemens y de la que Renfe posee 26 unidades destinadas en su mayoría a cubrir los servicios en el corredor Madrid-Barcelona.
Este vehículo es el único AVE de la operadora española que está preparado para alcanzar los 350 kilómetros por hora en servicios comerciales. El S-100, de Alstom, el primero que comenzó a utilizarse en 1992 entre Madrid y Sevilla, alcanza 300; y las series S-102 y 112 de Talgo-Bombardier dan una velocidad nominal de 330 kilómetros por hora. Se utilizan en la ruta a Valladolid.
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