«Estamos solos, de la Diputación no recibimos más que trabas. Nos sentimos menos arropados que Piterman en su día». El Alavés ha estallado esta semana contra el ente foral, que ha logrado retrasar hasta el 24 de junio la junta de acreedores donde se decidirá el futuro del club. Así ha evitado momentáneamente, a la espera de conocer si el equipo baja o no a Segunda División B, apoyar el convenio donde su voto es decisivo para garantizar la continuidad del club. Aunque la Diputación sostiene todavía que «no será un obstáculo» para la viabilidad albiazul y mantiene que sólo pretende que la entidad alavesista plantee soluciones en caso de descenso, las peñas alavesistas observan «una falta de sensibilidad» de las instituciones con el Alavés.
JOSEBA HURTARAN
Gasteizko Hintxak
«A Piterman le dejaron hacer lo que quiso»
Para el representante de Gasteizko Hintxak «no hay explicación» a lo que sucede con el Alavés. «A Piterman la Diputación le dejó hacer lo que quiso, le dejó que debiera todo el dinero del mundo. Ahora, desde que ha entrado Fernando (Ortiz de Zárate), las instituciones no le pasan ni una», precisó. A su juicio, la decisión foral de retrasar la junta de acreedores «que podía haber dejado encarrilada la continuidad del club» supone «un perjuicio» que no sólo afecta al tema económico. «Esto sólo sirve para enturbiar el ambiente en un momento decisivo en el aspecto deportivo. A ver si ganamos, porque el futuro es incierto en caso de descenso».
JOSE ANTONIO ROMERO
El Glorioso
«Que nos expliquen qué va a pasar»
José Antonio Romero insta tanto a la Diputación como al club a que «expliquen qué va a pasar» con la entidad albiazul si el Alavés pierde la categoría. «Aquí todos tienen que responder de lo que hacen, pero ya deberíamos saber si el club va a seguir en Segunda B y con qué capital», resume. Pero ante las circunstancias actuales y el aplazamiento de la junta de acreedores, también apunta a la urgencia por conseguir puntos. «A ver si ganamos al Castellón y logramos la salvación».
ÍÑIGO GÓMEZ
Zoramen Gasteiz
«Parece que el Alavés no es de aquí»
«Cuando los políticos hablan del Alavés parece que el equipo no es de Álava. Hay falta de sensibilidad, bueno, no hay ninguna sensibilidad con el club que representa a la provincia», destaca. A su juicio, las quejas albiazules «son más que justificadas» y reclama «respeto» para la entidad y no el «trato de perdonavidas» que en su opinión recibe de «las instituciones». Íñigo Gómez confía en «la salvación deportiva», aunque advierte de que, en caso contrario, «el club se verá en junio solo e indefenso para hacer frente a los problemas económicos».