Álava otra vez. Antonio Basagoiti moderó ayer la apuesta oficial de su partido por el desalojo del PNV de la Diputación alavesa. Aunque mantiene firme esta idea, el presidente del PP lo expresó ayer con un tono distinto al de sus compañeros y reconoció una clave nueva en esta maniobra. Basagoiti reiteró que los populares quieren recuperar la primacía en esa institución en virtud de su victoria en los resultados forales de hace dos. Pero lo condicionó a la actitud que mantenga la formación jeltzale en la legislatura entrante. La retirada del actual diputado general, Xabier Agirre, «dependerá de la postura que adopte» el PNV, si es «constructiva o destructiva».
Esta tesis, reconocida ayer por Basagoiti en declaraciones a ETB, se acerca más a la postura oficial del PSE, a quien incomoda tener que desvelar ahora sus planes para Álava, con la investidura de Patxi López a la vuelta de la esquina. En un intento por evitar la imagen frentista de la que le acusan los nacionalistas, los socialistas apartaron ese debate de la mesa de negociación que mantuvieron con los populares en busca del pacto de estabilidad. La cuestión, reclamada con insistencia por el PP; especialmente por el sector alavés, pasó a «otro plano», con el fin de no enturbiar el acuerdo político de fondo.
Por eso López ha insistido en negar que el eventual desalojo del PNV de la Diputación de Álava gracias a la suma de votos PSE-PP formara parte de la negociación. Otra cosa es que el espinoso asunto haya sido encauzado en conversaciones discretas entre los líderes socialista y popular en Euskadi.
Lo habló con López
Basagoiti lo reconoció ayer en su faceta más distendida -estaba más relajado que en su anterior cita en la televisión pública vasca, en la que denunció que se «daba bola a ETA»-. El presidente del PP vasco admitió que la cuestión alavesa fue un tema que «hablaron» López y él, aunque confesó que habían quedado «en no decir nada».
A diferencia del líder del PP alavés, Alfonso Alonso, quien puso fecha al eventual desalojo de los jeltzales para antes de que acabe el verano, Basagoiti lo explicó ayer así: «Si colaboran en Euskadi y con un Gobierno vasco que es para que los vascos vivamos mejor y más libres estaremos bien. Si se ponen a poner piedras en el camino, entonces será más complicado que la cosa siga como está».