La gripe porcina ya está oficialmente en Euskadi. Los laboratorios del Instituto de Salud Carlos III, centro de referencia en España para la enfermedad, confirmaron que el joven de 30 años ingresado en el hospital de Cruces desde el sábado está infectado por el virus H1N1. La Sanidad vasca se esforzó en trasladar el mensaje de que la situación sanitaria no ha cambiado para la población por el hecho de que el análisis haya dado positivo. El paciente «continúa respondiendo bien al tratamiento» y el riesgo para la ciudadanía sigue siendo, según dicen, el mismo que el día anterior. Osakidetza lo califica de «muy bajo».
El afectado, un hombre de 30 años que había viajado a México por motivos laborales, llegó a Bilbao sobre las seis de la tarde del sábado en un vuelo de Madrid. En el viaje comenzó a sentir los síntomas de la gripe y tomó la precaución de taparse la boca para evitar cualquier contagio. Desde un primer momento, sospechó que se trataba de la gripe porcina, por lo que nada más llegar al aeropuerto de Loiu pidió al familiar que allí le esperaba que le condujera al hospital de Cruces. La intuición no le falló.
El centro de Salud Carlos III corroboró que estaba en lo cierto y que su caso se convertía en el cuarto confirmado en España, cifra que al cierre de la edición se elevaba ya a diez. Los números crecen, pero las autoridades sanitarias insisten en que no hay motivos para la alarma.
Consultas en Urgencias
Especialistas en Epidemiología del Servicio Vasco de Salud han intentado contactar en los últimos días con 30 de los pasajeros que llegaron a Bilbao en el mismo avión que el paciente de Cruces. Los expertos han buscado a los que ocupaban los asientos próximos al enfermo y han localizado a 24 de ellos, que no presentaban síntomas. A todos se les ha pedido que eviten salir de casa y se les ha informado de que si siguen encontrándose bien pasados diez días del vuelo, se pueden olvidar del asunto. En caso contrario, deberán contactar con Osakidetza.
Un portavoz de la consejería confirmó que siguen buscando a los otros seis pasajeros, pero dijo que el hecho de que no se les localice no representa problema. «Es posible -afirmó- que residan en otra autonomía o en Francia; incluso que alguno al día siguiente de su llegada regresara a México».
La población parece tranquila, a juzgar por lo que cuentan los médicos que combaten la infección desde la primera línea. El coordinador de Urgencias del hospital de Cruces, Gabriel Gutiérrez, explicó que desde el pasado fin de semana han atendido en el centro «a cuatro o cinco personas» que creyeron tener los síntomas de la gripe porcina. Ninguno podía calificarse siquiera de sospechoso. Curiosamente, las consultas generales, que excluyen las pediátricas y las ginecológicas, alcanzaron el lunes su récord de atención del año: 420 pacientes, pero el facultativo dudó de que el hito se debiera a la alerta sanitaria. «Pudo ser casualidad.
Los médicos de familia de España, agrupados en torno a la sociedad SEMFYC, pidieron en este sentido que no se acuda a la consulta si se sospecha de estar infectado. Podría favorecerse la expansión de la enfermedad. Lo que debe hacerse es colocarse una mascarilla, llamar al 112 y seguir las indicaciones que se reciban a través del teléfono de emergencias.
La situación está controlada, aunque la UE no descarta que se produzcan muertes en territorio comunitario. Es, sin embargo, «un verdadero error» la decisión de Egipto de sacrificar todos sus cerdos, más de 300.000. La carne porcina no contamina, sino el contacto con humanos afectados. El mayor problema, si no se controla la situación, llegará previsiblemente el próximo invierno, cuando las gripes campen a sus anchas. Laboratorios del mundo entero trabajan ya para evitarlo.