Un niño mexicano de 23 meses que había viajado a la ciudad tejana de Houston para recibir tratamiento médico es la primera víctima mortal de la gripe porcina en Estados Unidos y la primera también fuera de México, donde se concentran la mayoría de los afectados. El pasado 4 de abril, el bebé y su familia tomaron un avión desde Ciudad de México a una localidad cercana a la frontera con EE UU. Cuatro días más tarde, mientras visitaba a unos familiares en Brownsville, ya en suelo tejano, el niño empezó a mostrar síntomas de gripe. En vista de un progresivo empeoramiento, fue admitido en un hospital local y de allí fue enviado a Houston, donde falleció. Responsables del centro hospitalario declararon que el bebé padecía otros problemas de salud, que no especificaron.
Mientras, el director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Richard Besser, situó ayer el número de personas afectadas en EE UU en 91, repartidas en diez Estados, «aunque las cifras pueden verse modificadas de un momento a otro». Nueva York sigue ocupando el primer lugar con 51 enfermos, mientras California y Texas, Estados fronterizos con México, tenían ayer 16 y 14 casos, respectivamente. En todos los puntos cardinales del país han aparecido nuevos afectados. Massachusetts, Michigan, Arizona, Nevada, Indiana, Kansas y Ohio se repartían el resto. Responsables de los departamentos de Seguridad Nacional y Sanidad expresaron ante el Congreso su rechazo a un cierre fronterizo con México. En su opinión, una medida de esas características no sería eficaz para evitar la propagación de la enfermedad.
Tras conocer la primera muerte por gripe porcina en EE UU, Barack Obama habló de «extremar las medidas de precaución» para evitar la extensión del mal. «Seguimos muy de cerca todos los casos de este virus que han surgido en Estados Unidos. Se trata de una situación grave», manifestó el presidente en la Casa Blanca.
El mandatario instó a las escuelas a prepararse para la suspensión temporal de las actividades si se producen más casos de gripe porcina. «Las familias deben considerar seriamente sus opciones para el cuidado de los niños. Si se cierra un colegio, el envío de los niños a una guardería no es una opción. Si alguien está enfermo debe quedarse en casa», insistió Obama.
Las autoridades estadounidenses ya suponían que se iban a producir fallecimientos en Estados Unidos: «Me temo que vamos a ver más muertes causadas por esta enfermedad», declaró ayer Besser. Así y todo, los expertos en salud son muy cautos a la hora de hacer prospecciones concretas sobre los efectos de la gripe porcina. «Cada virus es único y es muy difícil conocer lo que va a suceder», declaró un responsable del Centro de Control y Prevención de Enfermedades. «Pero nos tememos que veremos más muertes», añadió.