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Sociedad

30.04.09 -

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La dedicación hacia los demás de Delia también era conocida por los vecinos con quienes compartía el edificio de la calle Huesca donde vivía «desde siempre», según una joven vecina. «Era buenísima, no me lo creo, de verdad que es imposible. ¿Cómo le ha podido pasar? Pero si era una bellísima persona», explicaba la madre de la chavala, mientras rompía en llanto al conocer la noticia.
«Vivía sola y ahora estaba en paro, pero siempre iba a ver a sus hermanos, sobre todo al que está enfermo», añadía, sin saber aún que Lorenzo había sido el protagonista del fatal desenlace de la historia.
«Era una señora muy amable, que hablaba con todo el mundo, muy educada y siempre saludaba, incluso a los que llevamos menos tiempo en el bloque», explicaba otro vecino, de origen inmigrante, que la recordaba especialmente por un hecho curioso: «Vivía en el séptimo, pero casi siempre subía y bajaba por las escaleras», resumía.
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