La feria pelotazale de La Blanca vuelve a ser una realidad posible después de correr serio riesgo de suspensión. Tal y como aseguró ayer a este periódico la empresa adjudicataria de las obras de reforma del complejo Beti Jai, Construcciones Urrutia, el plan de obra contempla la opción de liberar el frontón Ogueta para que se pueda disputar el torneo de mano profesional durante las fiestas de Vitoria. «Es lo que nos pide el Ayuntamiento», reconoció Rubén Bóveda, jefe de obra de la firma vitoriana, al ser cuestionado por la opción de preservar la cancha manomanista para la disputa del torneo.
Se trata de una condición primordial en el acuerdo suscrito entre el Ayuntamiento y la empresa responsable de las obras, un compromiso que ya ha superado el filtro de la junta de gobierno y que se encuentra a falta de la firma definitiva, prevista para hoy.
El alcalde Patxi Lazcoz anunció ayer la inminencia de la rúbrica y las condiciones impuestas a la empresa adjudicataria, que deberá concluir la obra antes de fin de año, de forma que la financiación se vea beneficiada por los fondos de ayuda del Gobierno central. Tampoco se podrán registrar incrementos presupuestarios posteriores una vez iniciadas las obras. En todo caso, el primer edil no dio ayer por segura la disputa de la feria pelotazale y recordó que el recinto deberá presentar las condiciones idóneas de seguridad. «El Ayuntamiento aún no puede garantizar que se pueda celebrar», dijo Lazcoz.
Visto bueno
En principio, la reapertura del Ogueta con motivo de la disputa de la feria de La Blanca propiciará un escenario en el que los aficionados disfrutarán del espectáculo en un entorno en reconstrucción. A este respecto, desde el Ayuntamiento de Vitoria se recuerda que la Comisión de Juegos y Espectáculos del Gobierno vasco será la encargada de dar el visto bueno final a la celebración de la feria una vez evaluadas las condiciones de seguridad del recinto. La empresa responsable de las obras confía en que el Ogueta y sus accesos presenten las condiciones adecuadas de cara al examen final del Gobierno autónomo.
Si no median contratiempos, el complejo Beti Jai quedará cerrado a partir de la semana que viene debido al arranque de las obras de remodelación. Sobre el papel, el Ogueta no será el principal centro de atención de los obreros hasta finalizadas las fiestas de Vitoria. A partir de ahí, la actividad continuará a ritmo intensivo ya que se aspira a rematar la nueva faz de los frontones en un período de seis meses o antes de fin de año, a más tardar.