«Para hablar del futuro del sistema de pensiones y de protección social hay que mirar a la demografía», aconsejó el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia. Y, una vez hecha esta observación, consciente de que la población envejecerá y del aumento de la esperanza de vida, abogó por «mover la edad de jubilación» como «elemento clave de ajuste del sistema». A su juicio, un instrumento para conseguir prolongar la etapa laboral es el establecimiento de incentivos que hagan «al trabajador seguir en activo en vez de pedir la jubilación». Recordó que la Comisión siempre ha apostado por sistemas flexibles para que «cada uno decida».
Las declaraciones de Almunia, ministro de Trabajo con el primer gobierno socialista, tuvieron lugar en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, encargada de velar por la viabilidad del sistema público de protección social. Precisamente en este foro intervino el pasado día 15 el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, comparecencia que levantó las críticas del Gobierno y de los sindicatos por advertir del peligro que corría el superávit de la Seguridad Social y recomendar retrasar la edad de jubilación.
El representante europeo se refirió también a la salida de la crisis. Aseguró que el «fuerte ajuste» sufrido por el sector de la vivienda y su repercusión en la economía española, provocará que el país «tarde algo más» en abandonar la recesión que los Estados de su entorno. La recuperación será «moderada y gradual» y probablemente tendrá su inicio en 2010, siempre que los estímulos adoptados aporten los resultados positivos esperados y las entidades financieras saneen sus balances.
Un 7% más de gasto
Almunia adelantó parte del contenido del informe que sobre pensiones ha elaborado la Comisión Europea y que será publicado hoy. Es un documento redactado «en cooperación directa y estrecha con todos los Estados miembros» que persigue «una estrategia integral» y alerta de que el envejecimiento restará un punto al producto interior bruto (PIB) a partir de 2060. En la UE el gasto relacionado con el envejecimiento aumentará «de aquí a ese año» en 4,7 puntos del PIB. Algo más, en 5 puntos, en los países de la zona euro; pero habrá notables diferencias. El gasto más significativo será de 7 puntos o más en nueve países entre los que se encuentra España, por esto conviene aplicar cuanto antes reformas. «Si no se actúa, luego será todo más penoso», indicó.
También apostó por mejorar la contributividad, es decir por «la extensión de los años que se tienen en cuenta para el cálculo de la prestación». «Algunos van a toda la vida laboral, otros a 40 años, y otros a 20», dijo al mismo tiempo que instó a los diputados «a decidir», puesto que «no es un tema de expertos, es un tema político».