A nadie le hace gracia que le pongan una multa y mucho menos ahora. Más de la mitad de los automovilistas encuestados por la Fundación de Seguridad Vial (Fesvial) para analizar los hábitos de los conductores frente a la crisis reconoce que tiene «más miedo que nunca» a ser sancionado por los «problemas» que puede suponer el pago de la multa en el presupuesto familiar. Cuatro de cada diez entrevistados admiten que conducen «más tranquilos» y «respetan los límites de velocidad» para evitar sanciones. De hecho, la delicada situación económica que atraviesan muchas familias ha llevado a uno de cada tres conductores a dejar de coger el coche a diario y buscar alternativas «más baratas», como «utilizar el transporte público» o «compartir vehículo en los desplazamientos habituales», un fenómeno que también se ha dejado notar en la caja registradora de talleres y gasolineras.
El estudio alerta de que los españoles han reducido drásticamente el gasto en combustible -el 24% de los encuestados reconoce echar menos gasolina-, y en el mantenimiento del turismo para economizar. Una política de ahorro que los expertos consideran «muy peligrosa» al entender que «no cuidar el coche puede desembocar en una nueva tipología de accidentes: los producidos por un fallo mecánico», según advierte el presidente de Fesvial, Luis Montoro. Descuidar aspectos tan básicos como el cambio de neumáticos o de frenos puede tener consecuencias fatales, coinciden los expertos. Las mujeres y los jóvenes son las personas más reacias a visitar el taller.
De todo riesgo a terceros
Las compañías aseguradoras también se han visto afectadas por la crisis. El estudio revela que cada vez son más los conductores que rebajan las coberturas -de todo riesgo a terceros-, o buscan pólizas más baratas para reducir gastos. A juicio de Montoro, la situación económica «va a provocar que más personas circulen sin seguro obligatorio». De momento, dos de cada diez automovilistas ya han cambiado la póliza de su vehículo.
Por zonas geográficas, los catalanes son los conductores que más han modificado su forma de conducir para reducir gastos, mientras que los residentes en el Levante destacan por ser los que más temen a las multas. En el sur, sin embargo, prefieren dejar los vehículos aparcados para ahorrar. La crisis ha llevado a los canarios a reducir «considerablemente» los gastos de mantenimiento del coche. Nada que ver con los conductores de la cornisa cantábrica, Navarra y La Rioja, que mantienen en general sus hábitos, subraya el estudio.