Era inevitable: la gravedad de la crisis ha provocado un drástico cambio en los hábitos de consumo de las familias vascas. La cada vez mayor incertidumbre sobre el futuro, unida al notable deterioro del empleo, ha llevado a los ciudadanos a situar el ahorro como su máxima prioridad. El frenazo en el consumo de los hogares se deja sentir de lleno en el sector comercial, cuya actividad se ha reducido en los últimos meses. Así, las grandes superficies vascas sufrieron en marzo el mayor recorte de ventas de la historia. El retroceso alcanzó un 9% en términos homogéneos de calendario laboral con respecto al mismo periodo de 2008, según los datos que dio a conocer ayer el Instituto Vasco de Estadística (Eustat). Si se deduce el efecto inflacionario de los precios, la bajada se sitúa en el 8,6%.
Ese severo recorte en el negocio de estos establecimientos es la continuación de una tendencia iniciada hace ya en otoño, pero que ahora se ha agravado al agudizarse los efectos del parón de la economía. En enero y febrero pasados, los descensos habían sido del 1,2% y del 5,7%, respectivamente.
A partir de ese esquema, nadie se atreve a aventurar hasta dónde pueden llegar las caídas. «Depende de la duración de la crisis y, en función de lo visto, no hay buenas perspectivas. Todo lo contrario», aventuraban ayer fuentes del sector.
El revés se extiende a todo Euskadi. Aunque con pequeñas diferencias, las grandes superficies de los tres territorios padecen la misma situación. Álava, fue el que tuvo un peor comportamiento, con una caída del 9,5% nominal (-8,9% en euros constantes). Por detrás se sitúa Vizcaya, con un recorte del 9%, que queda en el 8,5% tras descontar el efecto inflacionario. Por último, las ventas en Guipúzcoa cayeron el 8,6%.
A la hora de analizar los retrocesos de las grandes superficies, los mismos han afectado a todo tipo de bienes. No obstante, se aprecian notables diferencias. Así, mientras las transacciones de los productos de alimentación cayeron un 6,7%, las del resto de artículos bajaron el 10,4%. Algo que demuestra que los consumidores están dispuestos a prescindir de todo aquello que no sea de primera necesidad.
La delicada situación sigue dejándose notar, además, en el empleo de este tipo de establecimientos, que sufre un goteo a la baja. Así, en marzo el número de trabajadores cayó un 0,3% respecto al mes anterior. En Álava, la reducción fue del 0,9%, del 0,2% en Vizcaya y del 0,1% en Guipúzcoa.