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Una viga aplastó al operario en las obras de la planta de reciclaje de Júndiz La investigación concluye que los pilares deberían haberse encofrado «de inmediato»
28.04.09 -

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Trabajo multa con 8.000 euros a dos empresas por la muerte de un empleado
Los investigadores analizan los pilares derrumbados tras el siniestro. / BLANCA CASTILLO
El Gobierno vasco ha impuesto una sanción de 8.000 euros a dos empresas por un accidente laboral que costó la vida a un trabajador en las obras de construcción de la planta biometanización y compostaje de residuos del polígono de Júndiz. El operario perdió la vida hace cuatro años al ser aplastado por una gran viga de hormigón que se desplomó por sorpresa. El Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social considera que «no se tomaron las medidas de coordinación necesarias» antes del siniestro, por lo que se creó una situación «de grave riesgo» para los empleados.
El Gobierno vasco concluye que los hechos merecen una sanción de 8.000 euros a la que deberán hacer frente Excavaciones Baranda, en la que trabajaba el fallecido, y a la UTE Biocompost Álava, que tendrá que responder «solidariamente» de la multa. Ambas firmas son la subcontratista y la contratista principal de las obras, que fueron promovidas por el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación alavesa.
El accidente, ocurrido el 26 de mayo de 2005, costó la vida a Raúl López Martín, que pertenecía a la plantilla de la firma Excavaciones Baranda (Exbasa). Según el informe de la delegación alavesa del Departamento de Empleo, el operario se encontraba en la obra a las 8.50 horas cuando una viga «de ocho toneladas» se desplomó sobre él.
«Grave riesgo»
El informe de los inspectores admite que todavía existen «incógnitas» sobre lo sucedido. En todo caso, los técnicos desvelan que la empresa Montajes Agurain colocó el último pilar el día anterior al accidente y que uno de sus portavoces indicó que lo correcto hubiera sido encofrarlos «de forma inmediata» para que quedaran fijados. Esta tarea la debía realizar Exbasa. «Sin embargo, dicha coordinación no existió», concluye el informe.
El texto recalca que se creó una situación «de grave riesgo» al permitir que hubiera trabajadores debajo de cuatro pilares. Estas vigas, al no haber sido encofradas, «carecían de la fijeza necesaria para garantiza su estabilidad».
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