«Nos desenvolvemos bien en casa. No es que la gente apriete demasiado, pero el equipo va a una, achucha. Es difícil ganar al Girona en su campo». Así de sencillo es, a juicio del ex albiazul Gerard, el secreto que guarda Montilivi, el estadio del conjunto catalán, un recién ascendido que tiene la permanencia al alcance de su mano gracias a su fortaleza como local. No pierde en su propio feudo desde el pasado mes de septiembre, cuando lo hizo frente al Salamanca (0-1), su única derrota casera en el último año.
Porque la racha viene de lejos, del final de la pasada temporada, en Segunda B: saldó con victorias las tres últimas jornadas -Alcoyano, Hospitalet y Gramanet- y despachó a Barakaldo y Ceuta en la fase de ascenso para plantarse en la categoría de plata. En el presente ejercicio ocho victorias y ocho empates avalan la etiqueta de inexpugnable de la plaza gerundense, donde han caído aspirantes al ascenso como el Zaragoza (1-0) o el Hércules (1-0). Son unas cifras que imponen respeto.
Pero hay más. Como el hecho de ser el segundo equipo menos goleado en su campo, con once tantos, sólo por detrás de la Real Sociedad (10). O que el 76% de los puntos del Girona (32 de 42) han llegado en casa, porcentaje sólo superado por el Sevilla Atlético, que únicamente ha sumado dos como visitante. ¿Pero qué misterios esconde Montilivi? Tres ex jugadores del Alavés que han visitado recientemente Girona con sus actuales equipos desgranan los puntos fuertes del cuadro de Raúl Agné cuando actúa como anfitrión.
OCHOA (MURCIA)
«Juegan motivados y con mucha confianza»
Su última víctima fue el Murcia. 1-0, el resultado más repetido en Montilivi -hasta cinco veces-. Un gol al filo del descanso bastó para dejar la victoria en casa. «Sufrimos bastante porque es un equipo rocoso. La estadística no miente, es un conjunto muy fuerte en casa», explica el pimentonero Juan Cruz Ochoa.
A su juicio, la diferencia respecto a los partidos de fuera es más anímica que táctica. «Ellos son conscientes de que su fuerte está en su campo y juegan con motivación y muchísima confianza. Acaban de subir, se ven con muchas opciones de mantenerse y eso les da alas», reflexiona el navarro.
Porque tampoco atribuye un especial mérito a la afición local. «Animan a su equipo, claro, pero como en todos los lados», afirma Ochoa, que también descarta las características del terreno de juego como un aspecto clave. Según las cifras oficiales, Montilivi mide 100 metros de largo por 68 de ancho. Seis más corto que Mendizorroza, por ejemplo, pero más ancho que otros como Vallecas, Ipurua, Chapín o el propio La Condomina. «El campo no es pequeño, está bastante bien», concluye el central del Murcia.
ÁNGEL (LEVANTE)
«Utilizan laterales muy adelantados»
Un aforo limitado, 7.000 espectadores, puede inducir a equívoco, pero es lo primero que se apresura a apuntar también Ángel Sánchez, lateral del Levante. «No es pequeño, es un campo normal», asegura el jugador bejarano, que se fue de Montilivi con un empate a cero. El Girona es, de hecho, el equipo que más igualadas ostenta en el casillero global, un total de quince.
«La verdad es que es jodido jugarles allí», advierte Ángel. «Nosotros estuvimos contra diez durante media hora y no fuimos capaces de ganarles», precisa el ex albiazul.
En su caso, sí apreció diferencias tácticas entre el Girona local y el visitante. «Es un equipo que maneja bien la pelota y en casa intentan tener mucha posesión. Y tiran los laterales muy arriba, es exagerado», indica el salmantino, al que le tocó sufrir esos carrileros largos en sus propias carnes.
En el debe rojiblanco apunta que «quizás les falta un poco de gol», pero alerta a la defensa alavesista: «Su delantero más peligroso es uno grandote -Igor, que no jugará hoy-, que actúa como referencia, con otro más habilidoso por detrás».
CARPINTERO (CÓRDOBA)
«Si tienes el balón les creas problemas»
Santi Carpintero tiene claro que «el Alavés puede ganar allí». El centrocampista del Córdoba ve al Girona «con más dudas» que en la primera vuelta porque «están empatando mucho y no terminan de escaparse de la zona baja».
Los resultados avalan su teoría, porque, aunque sigue sin perder, sólo ha ganado uno de los seis encuentros disputados en Montilivi en la segunda vuelta. El último, ante el Murcia. El resto, todo empates, hasta cinco. «A nosotros nos empató en el último segundo», recuerda el futbolista leonés. Ese gol en el minuto 90 fue obra de Chechu, que equilibró el tanto del verdiblanco Natalio al comienzo de la segunda mitad (1-1).
Como Ángel, también da pistas a su ex equipo. «Es un conjunto complicado, muy correoso, pero si tienes el balón le puedes crear muchos problemas», analiza Carpintero.