El Instituto Vasco de Estadística, Eustat, dependiente del Ejecutivo autónomo, aseguró ayer que el 32,1% de los desempleados inscritos en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo-Inem del Gobierno central -35.000 de 110.000, cifras que corresponden a enero- son personas que deberían ser catalogadas como 'inactivas' u 'ocupadas'. Se apoya en criterios de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), que son los usados por la Unión Europea. Es decir, a su juicio el número de parados reales inscritos sería de unos 75.000, cifra similar a los 77.800 recogidos en su encuesta de actividad (PRA) del primer trimestre del año y a la que restan credibilidad los sindicatos y otros sectores sociales.
La polémica sobre las estimaciones de paro del Eustat viene de lejos. El principal argumento de quienes no dan valor a los datos de paro del Gobierno vasco se sustenta en la cifra de desempleados inscritos en el Inem y en el volumen de los que cobran prestaciones, que en enero eran 110.100 y 69.241, respectivamente. Por otro lado, la existencia de otra encuesta de la Administración central, la EPA del Instituto Nacional de Estadística, que mide también el paro estimado en Euskadi y ofrece cifras siempre superiores a las del Eustat y próximas a las del Inem, contribuye a alimentar el debate.
Administrativo
En un inusual comunicado, emitido a apenas dos semanas de que el PSE se haga con la Lehendakaritza, el Eustat subraya que, según los criterios de la OIT, el 26% (29.000) de los parados registrados en las oficinas del Inem son 'inactivos' y otro 6% (6.600), 'ocupados'. Señala al respecto que ese registro es meramente «administrativo», sin valor a efectos de comparaciones europeas. Además, añade, sus datos ni siquiera «forman parte de la estadística oficial definida por el vigente Plan Estadístico Nacional de la Administración del Estado».
El Eustat afirma que la forma correcta de medir el paro son las encuestas que usan los criterios fijados por la OIT, por lo que para aclarar las diferencias entre ambas fuentes, ha realizado «una operación específica de contraste».
Explica, por ejemplo, que el 9% de los casi 29.000 inscritos que cataloga de inactivos se consideran prejubilados o a la espera de la jubilación, y que otro 6% está «retirado por otras causas». Es decir, serían unas 4.350 personas que se encuentran ya fuera del mercado laboral. Según el Eustat, tres cuartas partes de esa población inactiva «afirma realizar las labores del hogar habitualmente», un argumento cuestionable ya que ello no quiere decir que no aspiren a trabajar fuera de casa.
Más polémica es otra afirmación del Eustat, que pone en tela de juicio el buen hacer del Inem cuando dice que el 85% de las 6.600 personas que considera ocupadas declara tener un «empleo continuado», la mayoría como asalariadas. Tal hecho sugiere que trabajan en la economía sumergida -si cotizaran a la Seguridad Social, el Inem no los admitiría como parados- y que los controles del organismo no funcionan. Incluso, dice el Eustat, un 22% de esos trabajadores afirman tener un «empleo indefinido». Estas personas, añade, afirman estar inscritas como paradas para buscar un mejor empleo o para trabajar a jornada completa, entre otras causas.