A por el Celta. Javi López también se cree el discurso lanzado por la plantilla durante la semana. El equipo gallego es el objetivo en la clasificación. De hecho, es el propio técnico el precursor de esa idea. «Es una reflexión que les hice yo en el vestuario. Es el planteamiento, porque, si les ganamos, serían cuatro puntos de desventaja, que tampoco es tanta distancia», argumenta.
Porque, a su juicio, «nos ofuscamos en los siete puntos, pero si buscas cosas encuentras los alicientes necesarios». Claro que todo «pasa por ganar, hacer las cosas bien y funcionar». Así de fácil. O de difícil. «A partir de ahí, las posibilidades existen, son reales», insiste el entrenador albiazul.
Eso sí, el mero hecho de tener que rebuscar vías de acercamiento a los rivales habla de la complejidad de la empresa. «Sabemos que está complicado, lo tenemos claro», reconoce López. «Pero que no le quepa ninguna duda a nadie de que hay posibilidades reales y se puede hacer», precisa.
Y expresa un deseo en voz alta. «Ojalá los rivales nos den por muertos y no nos presten demasiada atención. Tengo fe en que vamos a enganchar jornadas ganando, vamos a sumar de tres en tres y vamos a estar con opciones», recalca una y otra vez.
«Ahora, hay que aprovecharlas. No podemos dejar escapar más presentes», apostilla. El punto de partida es ganar en Girona, una plaza complicada donde el equipo local no pierde desde septiembre. «Las estadísticas dicen cosas, pero no son decisivas. Los que lo van a tener difícil son ellos con nosotros», avisa el técnico albiazul, «convencido» de que dos victorias consecutivas permitirían a su equipo reengancharse al tren de la permanencia.
Sentirse «vivos»
«Pero hay que lograrlas. Es un reto que tenemos por delante. Evitando errores puntuales que son los que nos están haciendo no conseguir resultados mejores. Vamos a ver si somos capaces, si nos enchufamos, solucionamos esas pequeñas cosas y tenemos esa pizca de buena suerte que tampoco hemos tenido».
Pero el Alavés, haga lo que haga, está condenado a esperar también fallos de los rivales. López tiene claro que van a llegar y pone el ejemplo de la pasada temporada, cuando «tres de los cuatro últimos clasificados a estas alturas no descendieron y algún equipo que estaba con 42 puntos sí lo hizo».
«Esto da muchas vueltas», afirma. «Lo que hay que hacer es estar vivo, no estar llorón. Hay que seguir compitiendo. Podemos dar vuelta a la situación, pero tendremos que provocarlo nosotros mismos. No podemos estar tibios. Tenemos que removerla nosotros, debemos provocar el nerviosismo en otros sitios. Y eso se hace con puntos y partidos ganados».
Esperanza no le falta, aunque la inquietud es latente en el club. El técnico pone el ejemplo del presidente, que «esta semana está peor de lo normal». Lo entiende, porque «se juega mucho con la permanencia, ya que se termina una Ley Concursal y, si no, las cosas se complicarían». «Está preocupado, es lógico, pero confía en el trabajo del grupo», concluye.