'Tag', 'Model pastel', 'Bubble letters' o 'Wild style'. ¿Les suena a algo? Pues si quieren desentrañar el misterio sólo tienen que acercarse hasta la biblioteca del Artium. Desde ayer y hasta el próximo 17 de mayo, la sala del Seminario acogerá la exposición 'A través del graffiti. De la pared a los libros', lema plasmado en una de las paredes de la sala por el artista vitoriano DudaX.
A través de 150 libros, la muestra ahonda en el origen y la historia de este arte urbano, surgido en las calles de Nueva York a finales de los años sesenta. Allí los adolescentes escribían sus nombres en las paredes de los barrios para llamar la atención. Una década más tarde comenzaron a incluirse imágenes del cómic, dibujos y caricaturas, aunque no desembarcó en España hasta mediados de los ochenta y no será hasta finales del siglo pasado cuando comienza a introducirse en los museos y galerías de arte.
Además, los apasionados de esta polémica forma de expresión podrán disfrutar de monográficos sobre algunos de los graffiteros más importantes a nivel internacional o conocer los estudios teóricos que se han realizado sobre este fenómeno. Su íntima relación con la cultura hip hop se ve reflejada en la exposición, a través de revistas especializadas, películas y discos que podrán escucharse.
En Arana triunfa
Y si de lo que se trata es de apreciar las diferentes técnicas y estilos, nada mejor que recrearse en el centenar de fotografías cedidas por Álvaro Fernández Jara y que muestran numerosos graffitis de diversas calles vitorianas. «Siempre me han llamado la atención, me parece que es una forma de arte muy desaprovechada, así que se me ocurrió recopilarlos», explica. Con este objetivo en mente se lanzó a la caza y captura de los dibujos, hasta contar con más de dos mil instantáneas a lo largo de dos años y medio. «Por zonas, Arana es un 'boom', el museo vitoriano del graffiti. También hay muchos por Betoño», informa este técnico en imagen y sonido que rechaza de plano la calificación de vandalismo. «Yo llamo vandálico a otras cosas. La prueba es que cada vez más comerciantes contratan los servicios de graffiteros para pintar las fachadas de sus locales», argumenta.
Pero no todo va a ser teoría. Los más creativos tendrán la oportunidad de demostrar sus dotes y, gracias a un programa informático, diseñar e imprimir su propio graffiti, que podrán pegar en la pared como testimonio visible. También estará al alcance de cualquiera, gracias a la página web 'www.positivos.com/graffiticreator/'. La iniciativa forma parte de las actividades organizadas por el Artium para celebrar el Día del Libro.