La Hacienda foral se ha puesto estricta en el cumplimiento de las normas. Desde este año, los socios o colaboradores de varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) sólo se podrán deducir el 10% de las aportaciones económicas anuales que realizan a la entidad sin ánimo de lucro. Hasta el pasado ejercicio, este porcentaje era del 30%, de ahí que contribuyentes adscritos a colectivos como Médicos Sin Fronteras, la Fundación Vicente Ferrer o Ayuda en Acción hayan visto con recelo esta decisión. Sobre todo porque en Vizcaya y Guipúzcoa, pese a tener una norma foral incluso más restrictiva que alavesa, deducirán este año el 30%, como señalaron ayer fuentes de ambas haciendas.
«Nos hemos limitado a cumplir la ley», aseguró ayer a EL CORREO Josu Zubiaga, director de Hacienda. La norma foral que rige este tipo de deducciones está en vigor desde el 1 de enero de 2004, durante el segundo mandato del PP. Desde entonces, sólo se ha aplicado a medias ya que liquidación tras liquidación del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la Diputación ha establecido una deducción general de un 30% para todas las donaciones de entidades sin fines lucrativos o de interés para el territorio.
«No es que se haya hecho la vista gorda, sino que quizá no había los mecanismos necesarios para controlarlo», recalcó Zubiaga, que negó un afán recaudatorio del Ejecutivo para intentar paliar la brusca caída de la recaudación por la crisis. Sobre todo, aclaró, porque el dinero que se ahorran por esta medida es insignificante debido a que la aportación media anual de un socio a una ONG puede rondar los 200 ó 250 euros. «Lo que hemos hecho es afinar los mecanismos de control, al igual que con el tema de las deducciones por hijos o los alquileres», apostilló. De ahí que la solución más lógica pase por cambiar la norma.
Las ONG o fundaciones que han visto rebajado el porcentaje de deducción son aquellas que no tienen su régimen fiscal en el territorio y por lo tanto, no se ajustan a la norma foral de 2004. No existe un listado de las que no pueden acogerse a la rebaja del 30%, pero sí uno referido a las que pueden hacerlo. Muy extenso por cierto. Son deducibles las aportaciones que se hagan en favor de todas las universidades, el Instituto Cervantes, el Ramón Llull, Euskaltzaindia, el Comité Olímpico Español, Cruz Roja, la ONCE o los colectivos adscritos a la Iglesia.
Incentivos al mecenazgo
Cada año, además, se aprueba un decreto foral (BOTHA del 1 de febrero de 2008) con las actividades o programas susceptibles de incentivos fiscales al mecenazgo. Estas aportaciones tienen bonificaciones del 30% y entre las que figuran para el ejercicio 2008 destacan la Fundación Gokai, la Fundación Artium, la de la Catedral Santa María, la Asociación del Festival de Jazz, los principales museos, Araba Dantzarien Biltzarra o las fundaciones del Baskonia, del Alavés, la Laboral San Prudencio o la Fernando Buesa.
Las ONG afectadas por esta reducción mostraron ayer su desacuerdo con la medida, pero evitaron entrar en polémicas. «Si es por el bien de la provincia y por sus servicios públicos habrá que aceptarlo, pero sí da pena porque las deducciones son como una compensación para nuestros socios», explicó Irune Pascual, responsable en Euskadi de la Fundación Vicente Ferrer.
Ninguna entidad consultada por este periódico, como Médicos Sin Fronteras, Save the Children o Ayuda en Acción, teme por que se produzca una fuga de socios porque la gente «está por convicción no por ahorrarse dinero».