Steve Gramstad no lo duda. Una lengua sólo tiene futuro si se utiliza en la enseñanza y se hace visible en la calle. El técnico noruego es vicepresidente del comité de expertos de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias y participa en las jornadas que se celebran en Bilbao. Defiende el plurilingüismo en las aulas. En su país, los niños estudian cuatro idiomas en la escuela: dos variantes del noruego, el sami y el inglés. Cree que el euskera está «fuerte».
-¿Cómo se salva una lengua en riesgo de desaparecer?
-Lo principal es la Educación. En un país con una lengua minoritaria, la escuela debe formar personas bilingües. En las aulas hay que emplearlo en la instrucción, para impartir asignaturas. También es importante tener profesores que hablen de forma fluida y material didáctico. Pero, de igual forma, hay que estudiar el idioma 'estatal'. Es como abrir la caja de pandora...
-En el País Vasco se enfrenta el derecho a elegir el idioma de enseñanza con el de impulsar el euskera.
-La libertad de elegir de los padres no puede ser absoluta, tiene que haber unos límites. Aunque el idioma a proteger no sea la lengua vehicular prioritaria, debe haber un mínimo obligatorio. Hay que estudiarlo como las matemáticas o cualquier otra asignatura. Un padre no puede decir «como mi hijo va a ser mecánico que no dé matemáticas». En Noruega también hay protestas de familias por que sus hijos deben aprender sami.
-En Euskadi se mezcla la defensa de la lengua vasca con la batalla política.
-Es negativo. En Irlanda del Norte han sabido separar lo que es la cuestión política de la lengua. Es imprescindible diferenciar para que el idioma avance.
Siete lenguas
-¿Qué idiomas conviven en su país?
-Dos variantes del noruego, -el que está en situación de mayoría y el minoritario-, tres sami (idiomas que se hablan en el norte del país, y también en Finlandia y Suecia), y dos romanís, del colectivo gitano.
-¿Cómo organizan la escuela?
-Hay obligación de abrir una clase con diez alumnos de cualquiera de las dos variantes de noruego. En el caso del sami, vale con tres. Los escolares estudian en el noruego elegido, y aprenden el otro idioma nacional, el inglés y sami.
-Junto a la Educación, ¿cuál es la otra parte de la receta?
-Es importante la visibilidad del idioma en los espacios públicos, en las calles, en las señales, en los edificios oficiales... Debe estar en la salud -en los hospitales hay que atender al enfermo en su lengua materna-, en las instituciones, en medios de comunicación. Darle estatus de lengua.
-¿España se ajusta a las exigencias de la Carta?
-Al principio había problemas en el cumplimiento de la Carta, pero se debía al Gobierno anterior. Con el paso del tiempo el desarrollo ha sido muy bueno en muchas áreas. El catalán tiene una posición muy segura desde el principio, y euskera, gallego, valenciano y asturiano llevan un desarrollo positivo.
-¿Cómo ve la situación en el País Vasco?
-En la primera ronda que se hizo se detectó que en muchos municipios vascos no había una actitud positiva respecto al euskera. En la segunda ronda mejoró. En la tercera que hagamos habrá un conocimiento más profundo.
-¿Cree que la lengua vasca puede correr riesgo de desaparecer?
-El euskera es una lengua fuerte. Está implantada en la educación y hay una gran comunidad de hablantes preocupados por utilizarlo. Seguro que tiene garantizada su supervivencia.
-¿Qué ocurre cuando se pierde un idioma?
-La identidad en la Unión Europea es suma del conjunto de identidades. Cuando se pierde una lengua se pierde parte de esa identidad, los vínculos con el pasado, la historia familiar, la toponimia. Pero el objetivo de la Carta no es crear nuevas naciones y tirar a la calle los gobiernos existentes.
-La Carta sólo da recomendaciones que no son de obligado cumplimiento. ¿Es eficaz?
-No son vinculantes desde el punto de vista jurídico, pero políticamente son importantes porque se basan en información que los Estados proporcionan al Consejo de Europa. Si se incumple te pueden señalar con el dedo y decir no estáis haciendo lo que debes.
-¿Cuántas lenguas regionales hay en Europa y cuántas están protegidas por la Carta ?
-Hay cerca de 300 y la mitad están protegidas. Un total de 24 países, el 50%, han firmado la Carta. El próximo será el Estado ruso, que tiene cerca de 160. Está demostrado que en los países que firman la Carta se fortalecen las lenguas y se contribuye a la tolerancia y el respeto.