El Gobierno vasco en funciones aprobó ayer compromisos de gasto por un total de 312 millones de euros apenas dos semanas antes de ser relevado por un Ejecutivo socialista. La mayor parte de esos fondos irán destinados a la construcción de dos tramos del Tren de Alta Velocidad (TAV) en Guipúzcoa, que recibe así un notable impulso en la recta final de la legislatura, y a apoyar a pequeñas y medianas empresas (pymes), así como a iniciativas de ámbito cultural y vinculadas a la difusión del euskera. El PSE ha criticado la avalancha de ayudas otorgadas por el tripartito en las últimas semanas antes de que Patxi López sea investido lehendakari.
El Consejo, en su penúltima reunión antes del traspaso de poderes -la última se producirá el próximo miércoles-, dio dio luz verde a catorce órdenes que regulan otros tantos programas de subvenciones, seis decretos, cuatro acuerdos y un informe. Entre el paquete de medidas destaca la licitación de dos tramos del TAV entre Beasain y Legorreta por un importe de 122,5 millones. La construcción de 10,4 kilómetros de vía entre ambos municipios -el trazado, que discurrirá en buena parte por túneles, también pasará por Itsasondo y Tolosa- supondrá un apreciable avance de esa infraestructura en Guipúzcoa, el único territorio en el que el proyecto es responsabilidad del Gobierno vasco, que descontará del Cupo al Estado las inversiones que realice en él. Hasta el momento sólo estaban en marcha algo menos de 3 kilómetros en esa provincia, frente a los 45 que suman Álava y Vizcaya.
El impulso a la 'Y' ferroviaria será una de las prioridades del Ejecutivo de Patxi López, según figura en el pacto de estabilidad que han suscrito el PSE y el PP. El tripartito ya mostró, a finales del pasado año, su voluntad de impulsar el TAV al considerarlo «vital» para Euskadi por su trascendencia en lo «social y económico». Entonces anunció que el presente ejercicio saldrían a concurso nueve tramos.
Ayudas a pymes
Las licitaciones llegan una semana después de que trascendiera un documento del entorno de ETA en el que la banda da instrucciones para lanzar una campaña de acoso contra los alcaldes y concejales de los municipios por los que pasa el TAV -la mayoría gobernados por el PNV- y que no se oponen a la nueva red ferroviaria.
El Ejecutivo en funciones también aprobó la segunda convocatoria del programa de apoyo financiero a las pymes, con una dotación de 120 millones, en un intento de ayudarles a combatir la crisis económica y mantener su empleo. El proceso es continuación del puesto en marcha el pasado 7 de enero con una dotación similar, que ya ha sido cubierta.
El Gobierno también dio a conocer que el lunes suscribió en Luxemburgo un acuerdo con el Banco Europeo de Inversiones que permitirá a Euskadi disponer de un crédito de 225 millones. De esa cifra, ya han sido librados 50 millones para modernizar la red ferroviaria vasca.
El Gabinete Ibarretxe avaló, entre otras, la norma que regula las ayudas a grandes empresas y comercios para que utilicen el euskera en su actividad. La portavoz en funciones, Miren Azkarate, explicó que esas subvenciones «se ofrecen todos los años y están contempladas en los presupuestos».