Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Mundo

elecciones presidenciales en sudáfrica

El histórico dirigente antiapartheid reaparece para tratar de frenar las dudas en torno al candidato de su partido en los comicios de hoy

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Mandela acude al rescate de Zuma
Mandela abraza a Zuma durante un acto electoral en Johanesburgo. / AP
Nelson Mandela manifestó su apoyo al candidato Jacob Zuma en el acto de cierre de campaña que su partido, el Congreso Nacional Africano (CNA), celebró el lunes en Johanesburgo. La presencia del carismático líder, retirado de la política, supone un espaldarazo al controvertido aspirante, pero también proyecta sospechas sobre la fortaleza de quien, según todas las encuestas, dirigirá Sudáfrica en su cuarta legislatura democrática. A ese respecto, la petición de voto por el carismático padre de la patria también puede ser interpretada como una manera de escenificar el cierre de filas en torno a un político cuyas maneras parecen muy diferentes a las expresadas por el famoso preso de Robben Island.
Algunos sondeos prevén un sensible retroceso desde la mayoría de dos tercios que goza ahora el CNA en el Parlamento hasta un 60% de los escaños, aunque ninguno plantea la posibilidad de una victoria de la Alianza Democrática (DA), principal partido de la oposición. Las estimaciones de voto atribuyen un aumento del 12 al 20% a la formación dirigida por Helen Zille, miembro de la comunidad blanca, conocida activista proDerechos Humanos y alcaldesa de Ciudad del Cabo.
La ciudad costera constituye el principal feudo de los contrarios al partido gubernamental, que ha dirigido la república desde que en 1994 se instaurara un sistema plenamente democrático. La Alianza tiene su origen en el ala más liberal del anterior régimen segregacionista que, tras la caída del apartheid, buscó respaldos entre otros grupos y etnias para convertirse en una agrupación de centroderecha.
La mayor incógnita reside en el respaldo popular que obtendrá el Congreso del Pueblo (COPE), la escisión surgida en el seno del CNA tras la celebración del último congreso. Los partidarios de Thabo Mbeki, anterior presidente destituido por los suyos tras ser acusado de conspirar contra su contrincante, se reunieron en torno a una nueva entidad que ya ha participado con éxito en unos comicios parciales celebrados en diciembre.
Sin embargo, los analistas desconfían de su tirón popular tras la elección como aspirante a la presidencia del desconocido Mvume Dandala. La inclusión de este obispo metodista ha supuesto una fórmula de compromiso dadas las diferencias entre los cofundadores del partido, el ex ministro de Defensa Musiuoa Lekota y el ex primer ministro de la provincia de Gauteng Mbhazima Shilowa. Algunos expertos adjudican entre el 5 y el 10% de los puestos en juego al nuevo grupo, cuya imagen también puede resultar perjudicada por su vínculo con el 'establishment' que ha conducido al país a una compleja situación económica.
Acusado de corrupción
La vituperada imagen de Zuma, salvado 'in extremis' por un mero legalismo de ser juzgado por corrupción, también se resiente por un pasado relacionado con otras acusaciones de violación y fraude, también superadas con éxito, o cierta imagen populista y agresiva. Su discurso, en el que aúna alusiones a viejas canciones de batalla y su referencia a la necesidad de ducharse tras mantener contacto sexual como una manera de prevenir el contagio del sida, ha contribuido a cuestionar su talla política, ya puesta en entredicho por su escasa formación académica o una convulsa vida privada en la que destacan cuatro matrimonios, dieciocho hijos reconocidos y un quinto enlace nupcial en perspectiva.
Sin embargo, no cabe esperar un giro radical en la estrategia gubernamental, en la que confluyen los aliados del Partido Comunista y el Cosatu, la gran sindical. El respaldo de Washington y Bruselas se antojan indiscutibles dada la magnitud de los retos que presenta el país, agudizados en este clima de recesión mundial. Aunque Sudáfrica aparece como la gran potencia africana, generadora de una cuarta parte del Producto Nacional Bruto del continente, el impacto de la crisis económica ya dio lugar en la primavera del pasado año a violentos disturbios de carácter xenófobo saldados con decenas de muertos entre las víctimas inmigrantes.
El declive de la industria extractiva y manufacturera, especialmente del automóvil, puede agudizar las tensiones internas en un Estado con tasas de desempleo del 30% y la mitad de la población situada bajo el umbral de pobreza. Al mantenimiento de fuertes desigualdades económicas se suma peligrosamente la frustración de las promesas de cambio y el clima de corrupción generalizada. El capítulo de grandes problemas también incluye los efectos de la pandemia del sida, una enfermedad que aún provoca un millar de fallecimientos diarios y graves efectos sociales, o la atmósfera de violencia e inseguridad ciudadana provocada por la proliferación de bandas de delincuentes asentadas en los arrabales urbanos.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS