L a Fundación Laboral San Prudencio representó ayer su mejor función. La que supuso la celebración de su 40 aniversario como pilar indestructible de sus empresas asociadas. Sobre el escenario del Teatro Principal, y con la actuación estelar de la soprano Ainhoa Arteta, la gala-homenaje sirvió para hacer historia y reconocer la labor de sus socios más antiguos.
Minutos después de las seis y media de la tarde, el presidente, el gerente y el secretario de la Fundación, Miguel Ángel Verástegui, Víctor Allende y Ángel Rodríguez, respectivamente, daban la bienvenida en el hall del Principal a sus cientos de invitados. Fue un besamanos inagotable que contó con la presencia de algunos de los máximos representantes políticos, empresariales y sociales de Euskadi.
El delegado y la subdelegada del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces y Gloria Sánchez, fueron de los primeros en llegar. En el interior del teatro les esperaban ya el presidente de SEA, Juan José Azurmendi, su vicepresidente, José Manuel Troyas, y el presidente de la Cámara de Comercio de Álava, Román Knörr. La delegación empresarial la completaron el presidente de Confesbask, Miguel Lazpiur, que acudió a la gala acompañado de su esposa, Merche Elcoroberecibar y el director general de Michelin, Amadeo Álvarez.
Todos ellos saludaron, uno a uno, a los miembros del patronato de la Fundación San Prudencio, entre los que se encontraban Juan María Concha, Álvaro Anguisola, Jesús Ignacio Fernández, ´Margarita Alzola, Santos Gil, José Villa y Yolanda Berasategui.
El diputado general de Álava, Xabier Agirre; el presidente de las Juntas Generales de Álava, Juan Antonio Zárate; y el alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, encabezaron, por su parte, la delegación política de la que también formaron parte los diputados de Hacienda, Asuntos Sociales y Agricultura -José Luis Cimiano, Covadonga Solaguren y Estefanía Beltrán de Heredia-, el teniente de alcalde, Juan Carlos Alonso; y los concejales del PP, Javier Maroto, del PNV, Malentxo Arrubarrena; que posó junto a su compañero de filas, el parlamentario Mikel Martínez; y Antxon Belakortu, de EA.
Un aurresku de honor puso fin a los saludos y abrió el camino para el momento más emotivo de la tarde: la entrega de premios a las empresas homenajeadas. Al escenario, no subieron ni los gerentes ni los directores generales, sino un vocal económico y un representante de los trabajadores. Vicente Ogueta y César Fernández, en nombre de Heraclio Fournier; Susana Ocio e Ismael Giraldo en el de Celsa Atlantic; Nerea Olazábal y Eduardo Jiménez en representación de Olazábal y Huarte; Abel Rodríguez y Valentín Fernández en nombre de Bicicletas de Álava; y Mari Cruz Mamolar y Alberto Ruiz de Erenchun, en el de ECN Cable Group. Ángel Ariznabarreta y Lourdes Montoya recogieron el galardón para Miguel Carrera y Cía; Aitor Ipiña y Mercedes Bikandi para Kemen Mobiliario; Izaskun Martínez y Ángel Lavín para Manufacturas Arrie; Roberto Marto y Francisco Javier Ferrero para Condesa Fabril y Cándido Tejero y Victoria Sáez de Adana para Talleres Betoño.