El proyecto del alcalde, Patxi Lazcoz, para cubrir la plaza de España o las calles Dato y San Prudencio tendrá que esperar, al menos, hasta 2010. Así lo admitió ayer el propio regidor socialista después de reconocer que, a día de hoy y dada la actual coyuntura económica, tienen «más prioridad» para su gobierno otros planes como «la rehabilitación de calles o las ayudas para la modernización de negocios».
Ello no significa, sin embargo, que la iniciativa vaya a quedar aparcada. Al contrario. «En breve -anunció Lazcoz- se presentará la maqueta virtual» que recreará en tres dimensiones la imagen que proyectarían, cubiertos, estos céntricos espacios, y se «abrirá el proceso participativo» para que los vitorianos opinen sobre el ambicioso plan.
Y es que, tal y como avanzó el alcalde en verano, serán los ciudadanos los que decidan si quieren que este proyecto salga o no adelante. «Su opinión -reiteró ayer- será determinante pero, aun así, en el caso de que apoyaran el proyecto de las cubiertas, habría que decidir cuál es el mejor momento para llevarlo a cabo».
Y, desde luego, no será este año. No en vano, el equipo de gobierno socialista ni siquiera ha presentado la maqueta virtual, que debería haber estado lista en enero. La mostrará «en breve» en los centros cívicos de la ciudad y su exposición pública será el preámbulo de un proceso participativo que se extenderá, por su parte, durante «varios meses».
Con todo, y pese a que aún no se ha organizado esta muestra, vecinos y comerciantes de Ensanche ya han presentado en el Ayuntamiento cientos de firmas de rechazo al proyecto. Según han denunciado ya en varias ocasiones, la idea de convertir parte del centro en una especie de galerías les produce «disgusto» y «contrariedad».
Moción de la oposición
Por este motivo, y apoyados en ello, los grupos de la oposición consiguieron a finales del pasado año sacar adelante una moción en la que pedían al alcalde que retirara este plan de su agenda.
La iniciativa -impulsada por el PP y respaldada luego por PNV y EA- no es vinculante, pero consiguió arrancar a Lazcoz el compromiso de «no tapar calles» contra la opinión de vecinos y comerciantes. «O es de su mano, o no se hará», aseguró entonces el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso.