El colectivo local de arquitectos quiere pintar en las decisiones municipales que atañen a nuevos edificios públicos. En concreto, a los próximos centros cívicos proyectados para Vitoria. Lo ha intentado por las buenas, con un recurso presentado ante el Gabinete Lazcoz. Pero le ha salido rana. Ahora, estudia querellarse contra el Ayuntamiento para tratar de salirse con la suya.
El conflicto arrancó el mes pasado, cuando el Consistorio sacó a concurso la redacción del proyecto y la dirección de obra del centro cívico de Salburua. La Ley de Contrataciones de las Administraciones Públicas le permite dos tipos de convocatorias. Una, con la denominación de 'concurso de proyectos' (o 'de ideas'), y la otra, como 'concurso de contratación de servicios'. La diferencia principal entre ambas estriba en que esta última, por la que se ha decantado la institución municipal, le exime de constituir un jurado que falle el concurso. En el caso anterior, la mesa de contratación -órgano municipal integrado por técnicos y concejales- tiene la última palabra.
La delegación alavesa del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro considera que esta elección entra en colisión con las propias bases del concurso. Y es que, según explican, «el volumen de documentación que exige el concurso equivale, prácticamente, a un proyecto básico». Por tanto, creen que «lo lógico» es que sean un arquitecto quien lo valore, «y no un economista o un ingeniero», enfatiza Luis Ángel Bellido.
El presidente del colectivo apoya también su reivindicación en el hecho de que el pliego de condiciones fije la mayor puntuación -22 sobre un total 60- a la 'calidad arquitectónica' sobre otros aspectos, como la propia oferta económica.
Experiencia «de décadas»
Así se lo hizo saber al Consistorio a través de un recurso que ha sido rechazado. Ahora, estudia llevar el caso ante los tribunales. El concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, advierte que, de seguir ese camino, el centro cívico de Salburua se demorará y «los que pagarán el pato serán los vecinos».
El edil socialista justifica el rechazo del recurso porque «lo que necesitamos es un arquitecto para que haga el equipamiento, no una idea. Esa ya la tenemos». Alonso recuerda que la experiencia del Ayuntamiento levantando centros cívicos es «de décadas» y que «cada vez se hacen más finos por la coordinación entre Presidencia, Deportes y las propias asociaciones de los barrios».