El ministro del Interior ratificó ayer la firme voluntad del Gobierno por mantener la presión policial sobre ETA y descartó de plano cualquier eventual «proceso de diálogo» porque eso, dijo, «es el pasado», en alusión al último intento de negociación, reventado por la bomba de la T-4. «La disyuntiva ante la que está ETA es dejarlo o dejarlo», advirtió. Alfredo Pérez Rubalcaba se congratuló por la eficacia de la lucha antiterrorista, que ha permitido descabezar a la organización armada cuatro veces de forma sucesiva en apenas seis meses gracias a la colaboración de la Policía francesa. En una rueda de prensa, no ocultó su satisfacción por el arresto de Jurdan Martitegi, considerado el jefe militar de la banda en sustitución de 'Gurbitz' y 'Txeroki', en lo que calificó de «brillante» operación que ha permitido además desarticular un comando que se preparaba para atentar.
Rubalcaba reiteró que «dentro de ETA hay una discusión sobre si la lucha armada debe seguir o no» y anunció que el Gobierno de Zapatero considera que «el proceso de diálogo es el pasado y el pasado nunca vuelve», en referencia a su tesis de que la banda ha desperdiciado las tres oportunidades que le ha ofrecido el Estado para disolverse: «La disyuntiva no es 'diálogo sí, diálogo no'. Es si lo deja o no lo deja. En resumen, dejarlo o dejarlo. O lo deja porque lo decide o lo deja porque nosotros la obligamos a dejarlo».
El titular de Interior volvió a utilizar la declaración realizada cuando fue detenido Aitzol Iriondo, a los 21 días de la caída de 'Txeroki', para anunciar que las fuerzas de seguridad ya están tras la pista de quien sea el nuevo jefe de los comandos. «No sé si en este momento ETA tiene designado ya el sustituto de Martitegi. Pero sí puedo decir a ETA que la Policía, la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad francesas le están buscando ya», anunció.
Rubalcaba destacó el trabajo del Cuerpo Nacional de Policía, acusado días antes por el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, de no colaborar en las investigaciones para impedir que el entorno de ETA esté en las instituciones. Asimismo, agradeció la colaboración de Francia, cuyo presidente, Nicolás Sarkozy, se entrevistará con José Luis Rodríguez Zapatero en una visita de Estado a España prevista para los días 27 y 28 de abril.
Paz y libertad
El presidente español destacó el trabajo de los agentes y reiteró el compromiso de su Gobierno para que «la libertad y la paz reinen en Euskadi y en el conjunto de España». «La lucha contra el terrorismo es imparable», enfatizó. El jefe del Ejecutivo participó en un acto en Valladolid por el 30 aniversario de las primeras elecciones municipales, donde manifestó que ETA provoca «más ganas de vivir, aunque mate» porque, con sus atentados, consigue que los demócratas tengan también «más ganas de defender» la libertad y la paz.
«Os puedo asegurar que terminaremos con esta lacra histórica y lo vamos a conseguir todos los demócratas», afirmó Rodríguez Zapatero. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega insistió, por su parte, en que «más pronto que tarde, ganaremos la partida al terror».