Tocado, pero no hundido. Así compareció Javi López tras el partido y así ve al Deportivo Alavés en la lucha por la permanencia. «La derrota duele. Si no, es que eres un perdedor y nosotros no lo somos. Nos está tocando un momento de dificultad, pero hay que seguir en la pelea. No hay nada imposible y debemos continuar trabajando», reflexionó el técnico albiazul, que tiene «la conciencia tranquila» y está «satisfecho con el esfuerzo y trabajo» de sus jugadores.
«A día de hoy la situación está peor que ayer, pero ya veremos cómo está la semana que viene», apostilló. Eso sí, a la hora de dar argumentos a la parroquia albiazul para seguir creyendo, no los encontró. Se limitó a agradecer su apoyo. «Estas situaciones suelen generar tensiones, pero aquí nos están animando constantemente. La afición no es de Segunda, sino de Primera. No se le puede decir nada salvo que vamos a seguir peleando por el objetivo».
Lo que sí encontró fácilmente fue una explicación para la derrota. A su juicio, constituyó un aspecto mental por encima de cualquier otro factor. La ansiedad pudo con el equipo. Ahí estuvo la clave. «No hemos sabido manejar el partido cuando lo hemos tenido a favor», admitió el catalán, que vio a un Alavés «con más corazón que cabeza».
«Cuando se nos había puesto mejor, con 1-0, debimos de aguantar un poco el resultado. Nos habría dado tiempo para hacer movimientos de banquillo y dar mayor empaque al conjunto, pero fue sacar de centro y meter el gol», analizó López. «El equipo ahí se ha vuelto aun poco loco, ha tirado de corazón y trabajo, pero ha pensado poco», precisó.
«La cabeza te merma»
«Hay que tener un poco más de calma y pensar», insistió. Porque está claro que hubo «precipitaciones» que desembocaron en «equivocaciones». Como el tanto del empate, un claro ejemplo de esa ansiedad.
«Había cuatro o cinco de ellos y ocho nuestros. Es una situación para salvar, hemos tenido opciones para despejar el peligro, pero esas cosas son las que nos están haciendo daño», lamentó el preparador albiazul. Y es que «la cabeza te merma y hay cosas que las complicamos nosotros mismos, somos nosotros los que nos hacemos el 'harakiri'». Situaciones «no entrenables» que pasan factura en forma de puntos.
«Hasta ese momento era un partido disputado, el equipo estaba ordenado y fuerte, salvo en algunos detalles o cosas no establecidas, como esas acciones en las que hemos salido al fuera de juego. Si te empatan no pasa nada, debemos seguir con el trabajo que estaba bien», significó el técnico alavesista, que con la entrada de Raúl Sánchez por un «cansado» Juanjo buscó tener «una referencia más arriba».