ETA perdió ayer a su tercer jefe militar en cinco meses. Jurdan Martitegi Lizaso, 'Arlas', el supuesto máximo dirigente de este aparato desde el pasado diciembre, fue capturado por la Policía al sur de la localidad gala de Perpiñán cuando acudía a una cita de seguridad con otros dos miembros de la banda, que igualmente fueron detenidos. Se trata del 'legal' (sin antecedentes) Alex Uriarte y un 'liberado' (a sueldo de la organización), cuya identidad correspondería a Gorka Azpitarte, pese a que portaba documentación falsa a nombre de Mikel Oroz. Este último era, al parecer, el guardaespaldas de Martitegi y el otro el presunto cabecilla de un comando afincado en Euskadi. Esta célula quedó desarticulada en la madrugada de hoy tras una espectacular redada que permitió atrapar a otros cuatro presuntos activistas en Vitoria, Bilbao y Otxandio.
La operación comenzó por parte de las fuerzas de seguridad galas a las 16.50 horas en la aldea pirenaica de Montauriol, tras previa advertencia de los servicios de Información españoles. Luego, se trasladó a Euskadi, donde la Policía Nacional arrestó en la capital alavesa y en la localidad vizcaína de Otxandio a otras tres personas supuestamente relacionadas con ese talde: Asier Ortiz de Guinea y Olaritz Arakama, que fueron interceptados cuando salían de un bar en la zona antigua vitoriana, e Igor García, 'Motri', cuya vivienda en Otxandio estaba siendo registrada al cierre de esta edición. En Bilbao fue detenido también Sergio Bravo Gazteiztarra.
Al parecer, Olaritz Arakama podría ser la novia de uno de los acusados, mientras que los otros formarían parte de un comando ya dispuesto para atentar. Esta circunstancia refuerza las sospechas de que Uriarte se habría desplazado ayer a Francia para recibir órdenes del jefe militar. Anoche, las fuerzas de seguridad buscaban en Guipúzcoa, concretamente en el área de Rentería, a otros dos sospechosos, bajo la coordinación del juez Baltasar Garzón, que dirigió el dispositivo en suelo español.
Martitegi, Uriarte y Azpitarte fueron detenidos delante del cementerio de Montauriol, una pequeña aldea del Pirineo próxima a la frontera con Cataluña y cercana también a Perpiñán y Thuir. Los tres celebraban una reunión, supuestamente para dar instrucciones al responsable del talde. El jefe militar y su guardaespaldas habían salido de su guarida en el país vecino para desplazarse en coche hasta allí, mientras Uriarte lo había hecho en otro automóvil desde Vitoria. El largo trayecto hasta Montauriol realizado por el sobrino de Eloy Uriarte Díaz de Guereño, 'Señor Robles', miembro histórico de la banda terrorista, descubrió la cita clandestina y provocó la caída de toda la trama.
La Policía Nacional seguía los pasos del comando desde hace meses y a mediodía de ayer detectó que su supuesto líder abandonaba su vivienda en Vitoria para trasladarse a Francia. Los especialistas de la Comisaría General de Información tenían ya conocimiento desde hace días de que este activista pensaba reunirse al otro lado de la frontera con uno de los máximos responsables de la banda, probablemente Martitegi, como luego se ha confirmado
En el momento de la detención, realizada por agentes franceses, el jefe militar, sustituto de 'Txeroki' y 'Gurbitz', no opuso ninguna resistencia, pese a que iba armado con una pistola. El etarra de inmediato facilitó su identidad: «Soy Jurdan Martitegi», confesó. Los policías también intervinieron a su escolta otra pistola, mientras Uriarte se hallaba desarmado. En el automóvil del jefe militar y su escolta fue hallado un revólver, lo que indicaría que Martitegi pensaba entregárselo al responsable del comando.
Los funcionarios que participaron en el operativo, pertenecientes a la Subdirección Antiterrorista y de la Policía Judicial de Montpellier, también se incautaron de los coches, que portaban matrículas falsas. Los vehículos fueron trasladados de inmediato a una base, donde la Policía Científica tenía previsto someterlos a un detallado registro. La intención de las fuerzas de seguridad era trasladar lo antes posible a los tres arrestados a París en avión.
Objetivos
Según todos los indicios, la cita de seguridad tenía como objetivo que el tercer terrorista recibiera las últimas instrucciones para empezar su actividad al frente del talde instalado en el País Vasco, que estaría ya en condiciones de atentar. Fuentes policiales desconocían anoche qué objetivos perseguía el grupo.
Su desarticulación se produce en un momento especialmente delicado para la banda, muy debilitada por las sucesivas caídas de su jefatura, que tiene una brecha abierta en el colectivo de presos y que desde hace tiempo busca cometer atentados de gravedad para recuperar protagonismo. Hace apenas unos días, la organización terrorista difundió un comunicado en el que situaba como «objetivo prioritario» al nuevo Gobierno vasco, que dirigirá el socialista Patxi López, que será investido lehendakari en las próximas semanas.
Expertos antiterroristas valoraron anoche la captura de Martitegi de modo especialmente satisfactorio. Deja a ETA de nuevo sin mando militar, tras las detenciones de 'Txeroki' en noviembre y de 'Gurbitz' en diciembre (es también el cuarto alto responsable de la banda capturado desde que en mayo cayera 'Thierry'). Pero además, saca de la calle a uno de los terroristas más preparados de la organización y titular de un historial tan largo como sanguinario.