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18.04.09 -

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Javier Berasaluce relaciona personas y entornos en su libro de fotos 'Interior'
El fotógrafo vitoriano Javier Berasaluce. / E. ARGOTE
La imagen de Javier Berasaluce es en blanco y negro, obtenida mediante un soporte de película de 35 milímetros y con el negativo entero, sin cortar, para hacer la copia artesana. «Con lo digital se hacen locuras, pero cada uno hace lo que le gusta», distingue este artista, ganador del Certamen de Arte Alavés en 1998 y colaborador en proyectos como el libro-disco de Kepa Murua y Tasio Miranda.
Autor de largo recorrido, Berasaluce no trabaja por series, en un principio. «Lo mismo fotografío paisaje urbano que el salón de mi casa o a mi hija. Es más tarde cuando recopilo las imágenes que corresponden a una misma línea de trabajo», explica el autor del libro 'El mirador móvil', publicado a finales de 2003, que ejemplificaba esto con doce series de imágenes.
Pero en los últimos años, Javier Berasaluce ha decidido ordenar su trabajo en libros temáticos, como los tres que llevará el próximo mes a la feria Madrid Foto, donde también habrá imágenes suyas. «Empecé a publicarlos con una editorial americana, Blurb, con quien contacté a través de internet», señala el fotógrafo, cuya última autoedición lleva por título 'Interior'.
El concepto que el autor desarrolla en este volumen, mediante instantáneas disparadas entre 1988 y 2009, pone en relación a seres humanos y a diversos entornos. «Está un poco seriado, con personajes que van desapareciendo hasta que sólo quedan los espacios», explica Berasaluce, cuyas fotografías pasan de mostrar personas a sombras y luego, retratos fotográficos o imágenes televisivas. En este recorrido, llega un momento en que sólo quedan lugares «que parecen a punto de ser utilizados», con un gran peso del factor de la sugerencia.
«Lo que podría haber»
Lo mismo puede aparecer una pieza de Gerardo Armesto en Montehermoso que juegos de espejos o el techo de una habitación de hospital, como una mesa con varios documentos o un teléfono descolgado. «Intento crear una especie de tensión entre lo que hay y lo que podría haber», razona el autor, que abrió como artista invitado las muestras de la Escuela de Artes y Oficios de este año.
Tanto en este ámbito como en sus libros, el artista alavés defiende la libertad a la hora de trabajar. Y ésta es una de las claves de volúmenes como 'Dudosas geografías' -centrado en los paisajes urbanos vacíos y las geometrías- o 'No todavía', en el que las fotografías enfrentan a sujetos retratados casi al azar por la calle, entre 1995 y 2007'. «Necesité más de veinte fotros para aprovechar una», recuerda.
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