
El fiscal general del Estado, Cándido Conde- Pumpido (i), junto al secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis. / Efe
El Gobierno tiene «plena y total» confíanza en el trabajo la Policía
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega , ha subrayado que el Ejecutivo tiene "plena y total" confianza en el "extraordinario" trabajo que lleva a cabo el Cuerpo Nacional de Policía y el resto de Fuerzas de Seguridad del Estado.
De la Vega salía así al paso de la polémica creada tras unas declaraciones del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en las que cuestionó la colaboración de la Policía en los procesos de ilegalización de formaciones políticas del entorno de ETA.
"Ha sido un malentendido en un tema procedimental que, en cualquier caso, no ha afectado a la investigación en curso", ha asegurado la vicepresidenta primera, que ha insistido en que "el lío que haya podido haber" ha quedado "aclarado" tras unas declaraciones posteriores del propio fiscal general del Estado.
Fernández de la Vega ha destacado el "esfuerzo, eficacia y abnegación" de la Policía en la lucha contra el terrorismo que demuestra, a su juicio, que "las instituciones funcionan y hacen su trabajo con seriedad". "Lo que quiero dejar meridianamente claro para que no haya la más mínima sombra de duda es que el Gobierno tiene plena y total confianza en el trabajo que lleva a cabo la Policía y el resto de Fuerzas de Seguridad", ha remachado.
Consideran que las palabras en las que acusaba a la institución de falta de colaboración son el ataque "más duro, injustificado, temerario y desleal" recibido nunca
SUP, CEP, UFP y SPP reiteran el llamamiento de ayer a la cúpula del Ministerio del Interior para que se pronuncie sobre las "descalificaciones"
Los sindicatos del Cuerpo Nacional de Policía -SUP, CEP, UFP y SPP- han anunciado la presentación de una querella contra el
fiscal general del Estado,
Cándido Conde- Pumpido. "No estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados mientras el titular de una de las más altas instituciones de nuestro país lanza sobre todo un Cuerpo una sospecha que nos injuria y calumnia", han advertido los cuatro sindicatos en un comunicado conjunto.
Las centrales sindicales consideran que "ha imputado a 61.000 funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía un comportamiento delictivo" y aprecian como especialmente grave la acusación del fiscal general en "una materia tan sensible" como es la lucha antiterrorista y en la que los agentes han demostrado "solvencia, seriedad, constancia y sacrificio" y piden que responda de ella en sede judicial.
SUP, CEP, UFP y SPP han reiterado su llamamiento de ayer a la cúpula del Ministerio del Interior para que se pronuncie sobre las "descalificaciones" vertidas por Conde-Pumpido. Un día después, los sindicatos extienden su exigencia a la Junta de Gobierno de la Policía. De todos ellos, aseguran que "su silencio les convierte en cómplices. Si miran hacia otro lado darán cobertura a un ataque injusto e irresponsable. Cada día que pase y no se pronuncien les hará pasar a la historia de nuestro Cuerpo como la cúpula que permitió, sin oponer la más mínima resistencia, el insulto y el intento de descrédito de todo nuestro colectivo".
Ataque a la institución mejor valorada
La medida de los sindicatos la justifican porque entienden que la acusación de no colaboración supone el ataque "más duro, injustificado, temerario y desleal" que ha sufrido la Policía en toda la democracia, vertido, precisamente, contra la institución más valorada por los españoles, según el CIS. Además, apuntan que los policías tienen que soportar, según sus representantes, un ataque que afecta a la labor en la que han fallecido muchos compañeros y otros muchos han sufrido secuelas físicas o psíquicas.
El ministro del Interior, el secretario de Estado y el director de la Policía, añaden, deben hablar si todavía albergan "un mínimo de lealtad y ética". "La defensa del Cuerpo Nacional de Policía no se hace aprovechando los réditos de las ruedas de prensa para difundir granes operaciones, sino defendiendo a la institución y al colectivo de personas que, en unas condiciones salariales y materiales que rozan la humillación, luchan abnegadamente contra el terrorismo, el crimen organizado o la inmigración ilegal", concluyen.